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Mensajes Adoración Perpetua / Noticias recientes / El Amor no es amado / San pedro Julián Eymard: consejos espirituales sobre la adoración / La contemplación eucarística / Adoración Eucarística Perpetua / Organización de la Adoración Perpetua / El valor de una hora de Adoración / Testimonios / Encuentros de Adoración / Capillas de Adoración Eucarística / Adoración Perpetua en Italia / Adoración perpetua en Francia / Adoración Perpetua en: España / |
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Videos Homilías - P. Justo Lofeudo |
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Queridos
hermanos: En
palabras del P. Justo Lofeudo:
La guía, que es un pequeño libro de bolsillo escrito en forma
coloquial, contiene también las reflexiones luminosas del Papa
Benedicto XVI sobre la adoración eucarística. Quienes deseen adquirirlo pueden hacerlo dirigiéndose al Sr. Gustavo Wingord en la dirección: gwingord@wingord.com.ar Que el Señor los colme de sus bendiciones P. Justo Antonio Lofeudo MSE
Para la compra (valor $ 15.= más gastos de envío por Correo Argentino, pagos por depósito/transferencia) contactar: |
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| 3 de mayo de 2009 | ||||||
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| Videoconferencias
sobre las Capillas de Adoración Perpetua P. Justo A. Lofeudo-CEI-16 Junio 2008-Quebec |
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7
de junio de 2008
El Sumo Pontífice "agradecido por tan atento detalle y por los sentimientos que se le han trasmitido, mientras augura que el amor y la devoción a Jesús Eucaristía y la devoción a María, Madre de Cristo Sumo Sacerdote, done a los presbíteros un nuevo fervor de vida y de apostolado, imparte Su bendición apostólica" como prenda de tal augurio.
Carta
del Cardenal Hummes con motivo de la Fiesta del Corazón de Jesús.
Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes |
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La Santa Sede pide promover la Adoración Perpetua
Los
documentos emanados de la Congregación para el Clero fueron emitidos
el 8 de Diciembre de 2007-Solemnidad
de la Concepción Inmaculada de la Bienaventurada
Virgen María Para información completa ver: www.clerus.org/clerus |
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¡Adoren
ininterrumpidamente al Santísimo Sacramento del Altar!
Queridos
hijos, adoren ininterrumpidamente al Santísimo Sacramento del Altar.
Yo estoy siempre presente cuando los fieles están en adoración. En
ese momento se obtienen gracias particulares (Mensaje del 15
de marzo de 1984). Queridos hijos, hoy los invito a enamorarse del Santísimo Sacramento del altar. Hijitos, ¡Adórenlo en sus parroquias! Así estarán unidos al mundo entero. Jesús será su Amigo y ustedes no hablarán de Él como de alguien a quien escasamente conocen. La unión con Él será alegría para ustedes y se convertirán en testigos del amor que Jesús tiene por cada criatura. Hijitos, cuando ustedes adoran a Jesús están también cerca mío. Gracias por haber respondido a mi llamado (Mensaje del 25 de setiembre de 1995). |
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Invocación
al Espíritu Santo para cuando comenzamos la adoración Espíritu Santo que aleteabas por encima de las aguas primordiales y pusiste orden en el caos. Espíritu Santo que has hablado desde antiguo por boca de los profetas, que te manifestaste en el susurro suave de una brisa en el Horeb mostrando tu intimidad con Elías, y en el fuerte viento de Pentecostés, mostrando tu fuerza y tu poder. Tú que eres el Amor, quien nos enseña toda la verdad. Tú que obraste en el seno de la Virgen, que ya estaba plena de Ti en su corazón, concibiendo en la carne al Hijo de Dios. Tú que por las palabras del sacerdote traes al mismo Hijo en el altar: Ven, ahora, con tu poder y en la íntima amistad. Ven, llénanos de Ti, Santo Espíritu. Sopla sobre nuestras vidas y despeja toda tiniebla. Llénanos con tu luz. ¡Ilumínanos! Trae la santidad a nuestras vidas y haz de nosotros esos adoradores que busca el Padre: en espíritu y en verdad. Ven, para que adorando demos testimonio de Jesucristo. Ven, en el Nombre de Jesús, por la intercesión de María. ¡Ven, Espíritu Santo! ¡Ven! |
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LLAMADO URGENTE! El AMOR no es amado!
Este es un llamado al amor, a adorar a Aquél a quien todo le debemos. El Señor no puede estar solo! El Señor es digno de adoración, de alabanza, de honor y de gloria!
Necesitamos adoradores que se postren ante Jesús Eucaristía para decirle cuánto lo aman, qué agradecidos están de su misericordia, de su perdón, de su salvación. Que estén dispuestos a reparar por todas las blasfemias, injurias, indiferencias con las que Él es continuamente ofendido, y a interceder por la salvación de todos aquellos que lo ofenden.
Debemos clamar al Señor también por Argentina, por su conversión como pueblo, por cada uno de nosotros y por la paz del mundo entero. Rogar por nuestro Papa, por nuestra Iglesia, por todos los sacerdotes, religiosas, religiosos y el mismo Pueblo de Dios.
Debemos estar dispuestos a ofrecer al Señor una hora (tan sólo 1 hora!) a la semana de nuestro tiempo para transformarlo en eternidad.
Roguemos a la Santísima Virgen, Madre de la Eucaristía, para que
mueva los corazones y haga de ellos adoradores, y los traiga al pie
del Santísimo Sacramento. En Buenos Aires, los horarios son los indicados en esta página. Invitamos a los hermanos de otras regiones y países a ADORAR a Jesús Vivo y presente en el Santísimo Sacramento del Altar en sus parroquias, capillas, colegios, instituciones.
¡Alabado sea Jesucristo!
Coordinación general:
Recomendamos la lectura del artículo:
La
Adoración Eucarística Perpetua
Unión Mariana para la Adoración
Perpetua |
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San
Pedro Julián Eymard y sus consejos espirituales sobre la adoración: “Vayan
a Nuestro Señor tal como son, vayan a Él con una meditación
natural. Usen su propia piedad y amor antes de servirse de libros.
Busquen la humildad del amor. Que un libro pío los acompañe para
encauzarlos en el buen camino cuando el espíritu se vuelve pesado o
cuando los sentidos se embotan, eso está bien; pero, recuerden,
nuestro buen Maestro prefiere la pobreza de nuestros corazones a los más
sublimes pensamientos y afecciones que pertenecen a otros”. “El
santo Sacrificio de la Misa es la más sublime de las oraciones.
Jesucristo se ofrece a su Padre, lo adora, le da gracias, lo honra y
le suplica a favor de su Iglesia, de los hombres, sus hermanos y de
los pobres pecadores. Esta augusta oración Jesús la continúa por su
estado de víctima en la Eucaristía. Unámonos entonces a la oración
de Nuestro Señor; oremos como Él por los cuatro fines del sacrificio
de la Misa: esta oración reasume toda la religión y encierra los
actos de todas las virtudes...”: |
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La
Contemplación Eucarística Pero ¿qué significa, concretamente, hacer contemplación eucarística? En sí misma, la contemplación eucarística no es otra cosa que la capacidad, o mejor aún, el don de saber establecer un contacto de corazón a corazón con Jesús presente realmente en la Hostia y, a través de Él, elevarse hasta el Padre en el Espíritu Santo. Todo
esto, en el mayor silencio posible, tanto exterior como interior. El
silencio es el esposo de la contemplación que la custodia, como José
custodiaba a María. Contemplar es establecerse intuitivamente en la
realidad divina (que puede ser Dios mismo, un atributo suyo o un
misterio de la vida de Cristo) y gozar de su presencia. En la meditación
prevalece la búsqueda de la verdad, en la contemplación, en cambio,
el goce la Verdad encontrada (aquí “Verdad” está escrito con
letra mayúscula, porque la contemplación tiende siempre a la
persona, al todo y no a las partes). En el libro del Éxodo leemos que cuando Moisés bajó del monte Sinaí no sabía que la piel de su rostro se había vuelta radiante, por haber hablado con Él (Ex 34,29). Moisés no sabía ni tampoco nosotros lo sabremos (porque es bueno que sea así); pero quizás nos suceda también a nosotros que, volviendo entre los hermanos después de esos momentos, alguien vea que nuestro rostro se ha hecho radiante, porque hemos contemplado al Señor. Y éste será el más hermoso don que nosotros podremos ofrecerles.. |
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Los
invitamos a participar de la: a
cargo del Párroco R. P. Francisco Baigorria y ¡Bendito,
Alabado y Adorado sea Jesucristo Los
esperamos! Grupo
de Oración de los Mensajeros de la Reina de la Paz -
Parroquia San Ignacio de Loyola - Alsina y Bolívar - Jueves de
18 a 21 hs. |
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El valor de una
hora de adoración en la
AEP
Una hora de adoración ante el Santísimo tiene siempre, se haga donde
se haga, un inmenso valor. La decisión de adorar regularmente, quiera
Dios
que a diario, al Santísimo, verdaderamente es importante y de gran
trascendencia para nuestra vida, y la de los que nos rodean, más de
lo que nos podemos imaginar. En definitiva, se trata de venir a
encontrarnos con Jesucristo ¡resucitado y vivo!, invisible para los
ojos corporales, pero real, con una realidad que, cuando llega a hacérsenos
patente, nos cambia la vida, porque aunque no lo percibamos, Él
exhala continuamente virtud. «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética
o por una gran idea, sino por el encuentro con un
acontecimiento, con una Persona, que da nuevo horizonte a la
vida y, con ello, una orientación decisiva» ha dicho el Papa
Benedicto XVI (Carta Encíclica Deus Caritas est).
«El
Maestro está aquí y te llama». Si el que anduvo hace dos mil años
por Palestina y «pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por
el diablo», o sea, curando a los aquejados por toda clase de males,
ha resucitado y está aquí -y lo está -, ¡qué importante es venir,
respondiendo a su llamada, a estar con Él! ¿Acaso no nos damos
cuenta de que somos unos pobres indigentes para el bien, y no nos
sentimos aquejados por tantos males, físicos o morales, nosotros
mismos, nuestras familias, nuestro país,... el mundo entero?
El mismo Jesús, en una revelación a la Beata Alejandrina Mª da Costa (1904-1955), le manifestó: «Habla
en mi nombre y di que todos los que reciban la Sagrada
Comunión con humildad, fervor y amor los seis primeros
jueves consecutivos y hagan una hora de
adoración ante es Sagrario en íntima unión conmigo, les prometo el
Cielo».
Si esto promete el Señor, en su magnanimidad e infinita Misericordia,
a quien lo reciba y lo adore una hora “solamente” durante
seis primeros jueves consecutivos, ¿qué valor tendrá recibirlo y
perseverar en la hora de adoración hasta el final de la vida?
¿Quizás,
además de la nuestra, no salvaríamos, por nuestra intercesión,
muchas otras? ¿No nos dijo nuestra Madre en Fátima que “muchas
almas se pierden porque no hay nadie que pida y se sacrifique por
ellas”? Sí, sólo en el cielo nos daremos plena cuenta de su valor.
Entonces, si una hora de adoración es ya tan importante, ¿el hecho
de que se haga en la capilla o iglesia de la Adoración Perpetua, añade algún valor?
Ante todo, debemos caer en la cuenta de que el valor de nuestra hora
de adoración no se lo da ni el esfuerzo o sacrificio que nos cuesta
algunas veces venir, más si es en horas intempestivas de la noche o
de la madrugada, que humanamente valoramos como de algún mérito; ni
siquiera se lo da la firmeza de nuestro compromiso o nuestra
fidelidad, virtudes especialmente apreciadas, por lo “exóticas”,
en estos tiempos. Todo esto, aún teniendo valor, no constituye más
que los “dos panes y cinco peces”. ¿Qué es una hora o dos entre
las ciento sesenta y ocho de la semana o ante las miles de la vida que
Dios nos regala? Y en definitiva, si tenemos salud, fuerzas y ganas, o
firmeza y fidelidad para venir, ¿a quién se lo debemos sino a Él?
No, el verdadero valor de nuestra hora de adoración está justamente
en que ya no es nuestra sino suya, porque se la hemos ofrecido y
entregado. ¡Y Él la ha aceptado! (lo demuestra facilitando
y permitiendo que la podamos hacer). Y quien prometió que “ni un
vaso de agua que deis a alguno de estos mis hermanos más pequeños,
quedará sin recompensa”, ¿dejará de agradecer la hora fiel que le
ofrecemos a Él directamente? ¡A Él, que no se deja ganar por nadie
en generosidad!
Y sobre todo, ¿dejará de hacer con nuestra pequeña hora, con esos
apenas “dos panes y cinco peces que tenía un muchacho que había
por allí”, el milagro de “dar de comer a más de cinco mil
hombres” que tanto le interesa hacer?
Nuestra hora de adoración Le permite, a través de la
Sagrada Hostia en la exposición permanente de la capilla, derramar
su Misericordia a toda la Humanidad, como le dijo a Santa Faustina
Kowalska, especialmente a todos los que se acerquen por
allí. Y son cientos, miles, seguro que más de cinco mil, los que a
lo largo del año pasan, y a muchos, a poco que lo deseen y pidan,
“les dará de comer”. Bien sabe que si no, “desfallecerán por
el camino”.
Además, acompañándole, entre todos, las veinticuatro horas del día,
estamos, en la pequeña medida de que somos capaces, correspondiendo a
su Amor, que le hizo quedarse, Él siempre el primero, con
nosotros todos los días - las veinticuatro horas - ... ¡hasta
el fin del mundo!
Y, sencillamente, viniendo día y noche, estamos proclamando a
nosotros mismos, a la
Iglesia y al mundo entero, que creemos que Él está aquí y que
valoramos y agradecemos que lo esté, y manifestamos, y se lo
expresamos a Él, que es lo mejor que nos ha pasado, que es nuestro
gozo y alegría, ... que es la Defensa de nuestra vida, que nos
ha tocado un Lote hermoso - infinitamente más grande que “el
gordo” -, ¡que nos encanta nuestra Heredad! (cf Sal 15) |
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Adoración Eucarística Perpetua
"El año 2000
será intensivamente eucarístico. _____________________________________________________________________________ ¿Por qué rendimos culto de adoración
a la Eucaristía? ¿En qué consiste la Adoración
Eucarística Perpetua? Y ¿por qué es importante que sea
perpetua? Pero, por sobre todo, es importante porque Jesús así lo quiere, porque inconmensurable es su alegría cuando le entregamos una hora de adoración frente al Santísimo Sacramento. A Santa Margarita María Alacoque (su apóstol del Sagrado Corazón) le dijo: "Ardo de sed, mi sed es la de ser honrado por los hombres en el Santísimo Sacramento." Por otra parte, al expandir las horas de adoración y cubrir todo el día y toda la noche durante todos los días del año, todos los fieles tienen oportunidad en convertirse en adoradores. ¿Cómo se logra la Adoración
Eucarística Perpetua? Por una parte, el Señor jamás debe quedar expuesto sin la presencia de al menos un adorador; por la otra, nadie debe temer que al comprometerse a una hora fija todas las semanas haya veces que no pueda cumplir con el empeño asumido. Para estos casos siempre están los coordinadores que se hacen cargo de las emergencias. ¿Cuáles son los frutos a esperar de
la adoración? Tengamos en cuenta además que no es posible comparar lo dado con lo recibido ya que la hora que al Señor dedicamos tiene valor de eternidad. Los grandes problemas que aquejan a la humanidad están más allá de soluciones humanas. Necesitamos la intervención de Dios y tal intervención vendrá por medio del poder del Santísimo Sacramento. Adorándolo logramos lo mismo que la mujer hemorroísa del Evangelio, porque tocamos con la fe el Corazón de Jesús y de él sale el Poder de su Amor que nos sana, y sus gracias y bendiciones para todo el mundo. Vemos, entonces, que de la adoración se desprenden grandes gracias personales y comunitarias porque por la adoración de un solo fiel grandes gracias se derraman sobre la humanidad. Nuestra adoración alimentará la devoción de otros a la Eucaristía, otras personas sentirán el impulso de acudir a los sacramentos, nuevas vocaciones religiosas despertarán, nuevas conversiones a la verdadera fe se manifestarán, familias enteras se beneficiarán con la unidad y la paz descenderá sobre el mundo. ¿Qué dice la Iglesia sobre este tipo
de adoración? En su encíclica del 24 de febrero de 1980 "Sobre el Misterio y Culto de la Eucaristía" escribía Juan Pablo II : "...Seamos generosos con nuestro tiempo al ir a encontrarlo en la adoración y contemplación, llenos de fe y listos para hacer reparación por las grandes faltas y crímenes del mundo. Que nuestra adoración nunca cese." El Santo Padre también ha dicho: "La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad de Adoración Eucarística... (Cada uno de nosotros) tiene que estar vigilante para que este Sacramento reciba en retorno amor por amor... Nuestro culto comunitario en la Misa debe ir junto a nuestro culto personal a Jesús en Adoración Eucarística para que nuestro amor sea completo..." El Papa invita a todo el pueblo de Dios a amar a Jesús en el Santísimo Sacramento y a hacer de la Eucaristía el centro mismo de cada Parroquia por medio de la adoración. "El modo más seguro y efectivo de establecer la paz duradera en la faz de la tierra es a través del gran poder de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento" (Juan Pablo II en ocasión del inicio de la Adoración Perpetua en la Basílica de San Pedro, el 2-12-81). En Dominicae Cenae, el Santo Padre nos dice: "El estímulo y la profundización del culto eucarístico son pruebas de auténtica renovación, la cual el Concilio ha puesto como objetivo central. La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad de culto eucarístico". "En la Santa Eucaristía este es también el significado de la Adoración Perpetua- entramos en este movimiento de amor desde el cual todo el interior progresa y toda eficacia apostólica brota" (Juan Pablo II en su meditación del 6-6-80 en la Basílica de Montmarte). En Christifidelis Laici: "Abran, sí, abran de par en par las puertas a Cristo. ¡Abranse a su poder de salvación!". Por su parte Pablo VI, en el momento de mayor culminación del Concilio Vaticano II, escribió la profética encíclica Mysterium Fidei en la que declara que la Eucaristía es el "centro espiritual" de la Parroquia. "Cristo es el verdadero Emmanuel, Dios con nosotros. Día y noche está con nosotros". Él reintegra la moralidad, alimenta las virtudes, consuela a los afligidos, da fuerza a los débiles. Propone su propio ejemplo a aquellos que se allegan hacia Él para que así aprendan a ser como Él, mansos y humildes de corazón, y todos aquellos que se acercan al Santísimo Sacramento en adoración experimentan lo preciosa que es la vida escondida con Cristo en Dios y el "gran valor de la conversación con Cristo, porque no hay nada que dé más consolación en la tierra, nada más eficaz para avanzar por el camino de la santidad." Porque "dentro de la Sagrada Hostia está Cristo, el Redentor del mundo." Y en "Credo de la gente de Dios" decía: "El Santísimo Sacramento es el corazón latente de cada una de nuestras iglesias", agregando: "y es nuestro dulce deber honrar y adorar en la Santa Hostia lo que nuestros ojos no ven, el Verbo Encarnado, que ellos no pueden ver." “En poco más de un año el Papa Juan Pablo II produjo tres importantes documentos sobre la Eucaristía además de establecer el Año de la Eucaristía, de octubre de 2004 a octubre de 2005 y el Sínodo que le siguió. Los documentos fueron la Encíclica Ecclesia de Eucharistia, la instrucción Redemptionis Sacramentum, Mane nobiscum Domine. Luego del Sínodo el Santo Padre Benedicto XVI escribió la Exhortación Apostólica post-sinodal Sacramentum Caritatis.
“En
muchos lugares –decía Juan Pablo II en Ecclesia de Eucharistia- la
adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia
destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad. El culto que se
da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida
de la Iglesia. Es hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pecho como el
discípulo predilecto (cf Jn 13:25), palpar el amor infinito de su corazón...
¿cómo no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversación
espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor, ante Cristo
presente en el Santísimo Sacramento”.
Análogamente,
vuelve a insistir sobre el tema de la Adoración Perpetua, Benedicto XVI, en
Sacramentum Caritatis (n. 66 y
67). En el día de la Inmaculada Concepción del 2007, el Cardenal Hummes, Prefecto de la Congregación para el Clero, invitó a los Ordinarios de todo el mundo a dedicar un templo a la Adoración Perpetua para el sostenimiento espiritual de todo el clero y para pedir más y santas vocaciones”, ver: http://www.catolico.org/diccionario/mujer/adoracion_maternidad_espiritual.pdf La Beata Faustina Kowalska relata en su diario lo siguiente: "Cuando me encontraba en la iglesia esperando el momento de mi confesión vi los mismos rayos (como los que aparecen en la imagen de la Divina Misericordia) que salían de la custodia y que se esparcían por toda la iglesia. Esto duró durante todo ese período. Después de la bendición los rayos volvieron de nuevo a la custodia y aparecían claros y brillantes como un cristal. Le pregunté a Jesús si Él había condescendido en convertir en luz el fuego de su amor en todas las almas que estaban frías. Bajo la influencia de estos rayos hasta el corazón más frío, el que fuese como un bloque de hielo, se calentaría, el que fuese duro como roca se deshacería en polvo." En otra ocasión le dice el Señor a su instrumento para la difusión de la Divina Misericordia: "Quiero recordarte, hija mía, que siempre que oigas el reloj tocar las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola, invocando su omnipotencia por todo el mundo, particularmente por los pobres pecadores". Y agrega esto que es muy importante: "Hija mía, trata de hacer lo mejor que puedas las estaciones del Via Crucis a esa hora, siempre que tus deberes te lo permitan. Y si no puedes hacerlas, entonces al menos entra en la Capilla un momento y adora, en el Santísimo Sacramento, a mi Corazón que está lleno de Misericordia". Y concluye: "Demanda veneración a mi Misericordia de todas las criaturas " (Citas de Diario I,55 y V, 145). "La Adoración Perpetua ofrece a nuestro pueblo la oportunidad de unirse con aquellos que están en la vida religiosa para orar por la salvación del mundo, por todas las almas y por la paz en la tierra. No podemos subestimar el poder de la oración y lo diferente que hará al mundo" (Madre Teresa de Calcuta). ¿Qué nos dice nuestra Madre
Santísima? Por medio del ángel de Fátima recordamos que la adoración libera el poder de Dios para la conversión del mundo. El mismo ángel, al presentarle a los tres niños el cáliz y la Sagrada Forma, les hizo repetir : "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente, te ofrezco el santísimo cuerpo de Jesucristo, su preciosísima sangre, alma y divinidad presente en todos los tabernáculos del mundo en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencia con que se te ofende. Por los infinitos méritos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María te suplico la conversión de todo el mundo". Postrados en adoración los niños veían la sangre colar de la Hostia en señal del divino sacrificio reparador de las ofensas inferidas a Dios y de la gracia de conversión que descendía para salvación de las almas. En muchas otras apariciones, la Virgen Santísima recuerda la verdadera y real presencia del Señor en la Eucaristía y la importancia de la adoración. Así, en San Nicolás dice: "Debe ser el Señor único centro de adoración de sus fieles. Es ésta una invitación para adorar a Jesús eucarístico, ya sea con la oración o en solemne silencio. El Señor está allí presente y llega a los corazones anhelantes de su amor. Renovad diariamente, tanto externa como interiormente, este acto de ofrecimiento, como reparación por las almas infieles, por los que, por ignorancia, viven apartados de Dios. Adorad a Jesús y su gracia os envolverá. ¡Alabado sea su Santo Nombre!" (mensaje 1535). En Medjugorje varias veces se refiere a la adoración. En sus mensajes nos dice: "Adoren al Santísimo sin interrupción", "Enamórense de Jesús en la Eucaristía", "Cuando los fieles adoran al Santísimo reciben grandes gracias y yo siempre estoy allí, junto a ellos en adoración a mi Hijo". Los grandes santuarios marianos centran su espiritualidad en el culto eucarístico. Entre otros recordemos a Lourdes, Medjugorje, San Nicolás. En Medjugorje surgieron comunidades religiosas que centran su vida en la adoración y propenden a la adoración perpetua. El Santo Padre, en su encíclica Incarnationis Mysterium, dice: "Durante 2000 años la Iglesia ha sido la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos. Que la humildad de la Novia haga que brille aún más la gloria y el poder de la Eucaristía, la que Ella celebra y atesora en su corazón". La Adoración Perpetua hace, de Cristo, Rey y trae su Reinado sobre la tierra. Él prometió: "Reinaré en cada corazón, en cada hogar, en cada país del mundo entero. Reinaré por el amor omnipotente y todopoderoso de mi Corazón Eucarístico". Como dice el P. Martin Lucia, misionero de la Adoración Perpetua: "En eso consiste el triunfo del Corazón Inmaculado que la Santísima Virgen profetizó en Fátima".CITAS
ACERCA DE LA ADORACIÓN
ANEXO
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| BENDICIÓN PAPAL
La siguiente bendición el Santo Padre Juan Pablo II la hizo extensiva a todo el año jubilar : "En ocasión del Gran Jubileo del Año 2000 a todos los fieles que
durante la adoración de nuestro Misericordiosísimo Salvador en el Santísimo Sacramento
del altar recen la coronilla de la Divina Misericordia por los enfermos y aquellos que en
el mundo estén muriendo en esa hora, yo imparto, como prenda de una abundancia de gracias
divinas, mi sentida bendición apostólica." |
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La
Organización de la Adoración Perpetua (AEP)
Lo importante es saber que la AEP reposa sobre dos pilares y que si alguno de los dos falta o está incompleto la
AEP o no tiene lugar o decae al tiempo. Estos pilares son las
predicaciones, que son inspiraciones recibidas por el P. Martin Lucia y éste es el fuego que debe arder en uno para ser transmitido a los
demás. A las personas hay que hacerlas conscientes de qué es la adoración
y a Quien adoramos en el Santísimo Sacramento.
El otro pilar es la organización, son los coordinadores. Nombrar los
principales colaboradores que son los de turno o faja horaria (se divide el
día en cuatro turnos o fajas: madrugada, mañana, tarde y noche o sea de O
a 6; 6 a 12; 12 a 18, y 18 a 24 hs, respectivamente) es primera prioridad.
Luego, los coordinadores de hora. Siempre hacer hincapié a los
coordinadores que de los encuentros que cada coordinador de hora tenga con
su grupo horario, de las instrucciones que les den, sobre todo en relación
a la sustitución, depende que ellos tengan más o menos trabajo. Cómo
se inicia y
cómo procede
la AEP
Se
inicia con las prédicas
en la parroquia que quiera tener su capilla de AEP (Supongo ya
elegido el lugar, capilla o salón de entrada independiente). En ese mismo momento, mientras se hablá, otros coordinadores o colaboradores reparten la invitación que consta de tres puntos: Nombre, apellido, teléfonos y domicilio, 2) Faja o turno horario que elige (si lo sabe sino que lo dejen en blanco porque eso se verifica al llamar. Si ya saben día u hora o ambos que lo indiquen), 3) Si desean ayudar a la organización siendo coordinadores.
Al
final
de tu charla o a la salida de la Misa, se recogen las invitaciones.
No hay que dejar que las invitaciones las llenen después porque no llegan más,
por un motivo o por otro.
Las
Misas son las dominicales,
es decir, la de la víspera, el sábado, y todas las del domingo. Esto durante
dos o tres domingos. Nota:
También quien puede predicar es el propio párroco (el tema es que no sea sólo
el anuncio típico).
Hacia
la segunda semana
hay que reunir, generalmente el lunes siguiente al segundo domingo, a los
que se han candidateado a coordinadores más los que se elijan habiendo con
ellos, más todo el que quiera participar. En esa reunión se explica
bien el rol de cada coordinador y se reparten las invitaciones.
En ese momento se llevan las fichas invitaciones llenadas por las personas
en las Misas.
Las invitaciones hay que apilarlas en cinco grupos. Uno para
cada turno y otro para aquellos que no pusieron nada o que pusieron más de
un turno.
El
coordinador. general. es quien conserva todas las fichas invitaciones.
Luego de separadas (es importante que esto lo hagan o que vean las fichas)
el coord. gral. prepara cuadros por cada turno con los datos extraídos
de las invitaciones, y luego da a cada coord. de turno la respectiva
lista o cuadro, reteniendo para sí la quinta lista indefinida.
Es aconsejable que trabajen en Excell y que tengan un mismo formato. Se
instruye a los coordinadores de turno para que al llamar agradezcan a
las personas su elección, le digan la gracia que significará para ellos y
para todos. Luego, el motivo de la llamada:
Los
coord. de turno deberán comenzar a llamar a los que ya fijaron día y hora,
luego los que sólo pusieron uno de los dos o día u hora, luego a los que sólo
pusieron el turno. Es decir, se va de lo más definido a lo menos
definido. Para qué? Para ir llenando el cuadro. Como se tiene el cuadro
de los días de la semana con las horas se va viendo dónde hay agujeros y a
las personas de menor definición se las va induciendo a llenar las horas no
cubiertas.
Una
vez que los coord. de turno hayan llamado a todos pasan la planilla al
coord. gral,
para que éste llame a los de la quinta lista, los que no tenían ningún
turno o más de uno.
Si
no se alcanza a llenar todas las horas habrá que ir a parroquias vecinas
pero para esto es el párroco quien debe ponerse en contacto. Esto que
parece fácil a veces no es nada fácil, lamentablemente.
En
cuanto al mecanismo de sustitución o reemplazo de los adoradores es
el siguiente:
Cuando saben de antemano que van a faltar que busquen primero entre sus
amistades, conocidos o parientes quien lo sustituya en esa hora o
durante el período (ej. 4 semanas de vacaciones, es decir, 4 horas). Esto
es muy importante para nosotros, que así sea porque es la forma de
conseguir nuevos adoradores.
Si no han podido encontrar quien los suplante entonces que se pongan en
comunicación con los otros adoradores de la misma hora de otro día
(hoy por mí, mañana por ti).
En épocas de vacaciones pueden cubrirse recíprocamente, es decir, los que
salen un mes (enero, p. ej.) por los que se van en otro mes (febrero) y recíprocamente
los que ya volvieron cubren a los que se van.
También pueden acudir (sobre todo si es un solo caso) a los de las horas
anterior o posterior del mismo día (deberá hacer dos horas).
Recién
cuando trata todos estos medios y no consigue a ninguno el adorador llama al
coord. de hora
para avisarle y éste tendrá que proveer entre la lista de oro (las
personas que se ofrecen a cubrir a otros) o sino tendrá que ir él mismo.
Es importante que el coord. de hora tenga reuniones con su grupo horario
para que se conozcan porque de allí salen las sustituciones. También para
que se sientan comunidad ya que esta es una comunidad muy peculiar porque
está desplegada a lo largo del tiempo.
El
trabajo del coordinador de hora empieza cuando está todo el turno lleno y
entonces recibe del coord. de turno la planilla con su hora y la de los
adoradores, además de las horas precedente y siguiente que deberá
suministrar a cada adorador.
Es este coord. quien llama al adorador para decirle cuándo comienza la AEP,
cuándo será la primera reunión con los adoradores, y darle todos los
datos, Es aconsejable que durante los dos primeros meses llame
anticipadamente al adorador para recordarle su compromiso.
El
llamado a la adoración es para todos, no hay que excluir a nadie. Lo único
que hay que elegir muy bien quiénes han de ser los coordinadores y quitar a
elementos no confiables o problemáticos. Ahora lo principal es poner todo en el corazón de María Santísima. Nuestros intercesores son Ella, san José, santa Teresita, san Pío de Pietrelcina, la Beata Madre Teresa y también al Beato Francisco de Fátima, el enamorado de “Jesús escondido”.
Puntos
para considerar en el contacto con quien se anotó para la Adoración Eucarística
Perpetua (AEP):
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Testimonios |
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Testimonio de una adoradora perpetua de la Capilla del Hospital de Reggio Emilia (Italia) Me llamo Emanuela, tengo 48 años y vivo en Reggio Emilia. Escribo este testimonio, que se refiere a aspectos estrictamente personales, para dar gloria al Señor, en particular a Jesús presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Desde el 1ro. de enero de este año 2008, en la capilla del Hospital Santa Maria Nuova de Reggio Emilia, comenzó la adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Como tantos otros hermanos y hermanas que han ofrecido una o más horas a la semana, participo puntualmente de la adoración yendo a la capilla para permanecer junto a nuestro Señor, que se nos ofrece ininterrumpidamente para colmarnos de toda gracia. Para presentar mi testimonio de manera exhaustiva debo regresar al pasado, un pasado lejano que, sin embargo, ha dejado profundas heridas en mi corazón y en mi vida. Tenía 15 años cuando mi madre y mi padre, después de mucha “violencia”, se divorciaron y, desde entonces, vivieron en el más profundo rencor. Sin entrar en detalles, confieso que en todos estos años jamás pude perdonar a mi madre que se casó con otro hombre y que a mí y a mi hermana nos relegó a un rincón de su vida. Con la ayuda de la gracia de Dios llegué a reconciliarme con mi padre tres días antes que muriese, en 1994. Volviendo al presente, ahora les cuento qué gran gracia he recibido ante el Santísimo Sacramento expuesto en la capilla del hospital. Hace unos 15 días atrás supe que mi madre tenía leucemia y, justo algún día después, que estaba internada, casi al fin de la vida, en este hospital. Ayudada por el Espíritu Santo convencí a su marido que no la visitase durante unas horas y, apenas llegada yo a su habitación, la alcé (ahora pesa poquísimo) y con una silla de ruedas la acompañé a la capilla de la adoración (ella estaba un poco aturdida pero consciente y consentía). Cuando estuvimos frente al Señor (mamá quiso que la acercase para estarle cerquísima!) lo miré y le ofrecí todo mi sufrimiento pasado y presente, y ambas rezamos en silencio. Recibí de inmediato, de parte del Señor, el valor de preguntarle a mi madre si había perdonado a papá (hasta aquel momento era tabú pronunciar su nombre) y ella me respondió que sí, y rezamos entonces por el alma de mi padre. Infinita, visceral era mi alegría. Sentí que un océano de Amor y de gratitud invadía mi corazón y toda mi persona. Dejé que el Amor obrase en mí y me abriese al perdón. Desde hacía tanto tiempo que rezaba para lograr perdonar! En ese momento sentí que la roca que tenía dentro se disolvía como nieve al sol. Mi madre, aunque sufriente, estaba serena, y -¡gracia de las gracias!- decidió confesarse después de muchísimos años que no lo hacía. ¡Justo en ese momento entraba un sacerdote a la capilla! Salí de la capilla llena de alegría y las personas con las que me cruzaba en los corredores del hospital al verme me miraban perplejas. Sí, he reencontrado a mi mamá. Su cuerpo está marcado por la enfermedad y decrépito pero su alma está limpia y pronta. Quizás dentro de poco nos dejará, pero será en la paz y en la esperanza. Estoy segura que papá la está esperando para abrazarla una vez más y juntos intercederán por nosotras sus hijas. Después de 30 años, delante de Jesús Eucaristía, ¡he reencontrado a mi familia! Estoy
segura que Él me ayudará a permanecer en su paz y a perdonar también
a aquel hombre por el cual mi madre nos abandonó... PORQUE NO HAY
NADA IMPOSIBLE A DIOS! |
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Testimonios
de la Adoración Perpetua
de
España y otros países En
Sevilla, un médico agnóstico
sintió la curiosidad de saber qué ocurría en aquella capilla, la de
san Onofre, por la que transitaba tanta gente y que además estaba
abierta día y noche, y de algún modo siendo interpelado fue a
comprobar personalmente qué era eso de la adoración perpetua. Ahora
se levanta todas las mañanas media hora antes para permanecer en
silencio frente al Santísimo. Cristo, a través de su presencia real
en la Sagrada Eucaristía lo ha llamado a la fe. También
en Sevilla, una madre que acababa de enterrar a su hijo de 26 años
corrió a la Capilla de la Adoración Perpetua para encontrarse con el
Señor y recibir su consuelo. Toledo, una madre de tres niños: Una
señora, madre de tres niños de 10, 8 y 5 años va todas las semanas
a la adoración pese a que debe atender a sus hijos y a su marido.
Ella eligió como una hora semanal de la medianoche a la una. Cuando
se le preguntó porqué había elegido esa hora dijo: “Bueno, a mí
me parecía una hora cómoda. Es una hora en la que nunca te cita el médico…
En la que has acostado a los niños…”
Cuando
se le dijo, entonces, para ti, no es lo mismo rezar en tu casa que
llegarte hasta el Santísimo expuesto, respondió: “No, no es lo
mismo, realmente no es lo mismo. Es verdad que el Señor está en
todas partes, que le podemos descubrir en el rostro de todos los que
nos rodean, que vemos su mano en todo lo que nos pasa, nos acontece y
lo que vemos, pero el ponerse delante de su presencia es algo
realmente especial.” Y agregaba, justificando su decisión de ir a
adorar al Señor: “Lo primero que uno piensa es que verdaderamente
en el corazón del Señor hay mucho amor que agradecer, que devolver,
y también mucho agravio que compensar. Pero es que yo hoy también,
en este mundo en que vivimos, me parece escucharle como dijo entonces:
las raposas tienen su madriguera y las aves del campo sus nidos, pero
el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar, donde reclinar su cabeza.
Pues creo que eso es la Adoración. El decir, pues, aquí estoy yo:
reclina tu cabeza sobre mí.” Y
luego decía: “Pues, ¿quién no quiere ser más feliz? ¿Quién no
quiere encontrar paz, un alivio para su desasosiego, un remanso donde
descansar? Es que es algo que todos buscamos. El hombre hoy día es un
ser desapacible, desilusionado, yo creo que porque pone su confianza
donde no debe, porque busca su bienestar en sí mismo y confía mucho
en su capacidad. Estamos rodeados de un muro de necedad, como el de
los discípulos de Emaús, no terminamos de confiar ni de creer en Su
Palabra. La clave está en buscar esa confianza… depositar esa
confianza en quien debe depositarse: en la Misericordiosa Bondad de
aquel a quien el Padre ha confiado nuestro cuidado. Así, pues es más
fácil encontrar la paz, desde luego. La paz que tanto buscamos, que
tanto necesitamos. Es muy fácil oír a la gente decir: “pues estoy
con el bajón”; “estoy deprimido”; “es que , estoy
desesperado”; “es que, qué impotencia”… Pues, es un poco,
pues, eso, romper ese muro de necedad y abandonarse en Él, en su
Misericordia y dejar que Él nos contagie de esa paz. El adorador no
da nada. Una, dos horas, no es nada. El adorador recibe. Y recibe una
medida abundante, generosa, rebosante…Recibe el ciento por uno de
una alcuza que, nunca, nunca
se agota…” Los
siguientes testimonios vienen de Talavera
de la Reina: Una madre de tres chiquitos
y que además está embarazada escogió como su hora santa, la hora
semanal para estar con el Señor en adoración en la Capilla de las
Madres Carmelitas, las 5 de la mañana porque dijo: “A esa hora los
tengo a todos dormidos”. Un señor que trabaja por turnos rotativos
presentó al Coordinador de la Adoración Perpetua su planilla de
turnos para ser anotado como adorador con una hora fija, pero
necesariamente rotativa de acuerdo al tiempo que le dejaba libre sus
turnos. Cuando se le dijo que no hacía falta, que dada su situación
podía venir cuando quisiera no aceptó. Dijo que él quería tener el
compromiso formal de una hora determinada de adoración al Señor.
Algunos sacerdotes de Talavera, comentando el porqué se apuntaron para tener una hora
fija semanal y qué representa esa momento de adoración en ellos,
dijeron:
Es un
verdadero regalo, es cierto que supone un poco de sacrificio, pero lo
que recibes es tanto que todo queda más allá del solo sacrificio.
Es
una verdadera alegría después del ajetreo diario y aun cuando los
sacerdotes tenemos nuestros tiempos de oración, tener dos horas a la
semana en silencio y soledad en total intimidad (y a la vez en comunión)
con el Señor.
Además
de la adoración siempre hay un momento para pedir, interceder por
tantas personas que lo necesitan.
Como
aportación tanto personal como eclesial, hay como dos cosas
fundamentales que yo veo: -
Se valora más el silencio y la Eucaristía (la experiencia de sin
Mí no podéis
nada) -
Ver
unidos a todos los grupos. Es una ocasión de comunión en la fe que
todos tenemos de los diferentes grupos y asociaciones. Es
un motivo de unidad y apoyo enormes ·
Me
inscribí por poder aprovechar un regalo que el Señor me ofrecía.
Elegí la noche por el valor de la soledad y expiación que ello
conlleva. Es un momento de una intimidad mayor con el Señor. Una
fuente de gracia incesante. Dios siempre actúa. Representa la fuente
de la vida. ·
(De
un sacerdote joven)
Doy gracias a Dios por este regalo tan grande que es tener a Cristo
presente en el Santísimo Sacramento las 24 horas del día, los 365 días
del año. Como sacerdote veo que es un gran regalo del cielo.
Personalmente me ayuda mucho el ver la fe y el amor de tantas personas
que acuden a estar y rezar, pero lo que me llena de gozo es que no son
2 ó 3 las personas.
Normalmente me encuentro siempre la capilla con 12 o 15 personas. Me
ayuda mucho el saber que a cualquier hora del día o la noche puedo
venir y sacar un tiempo especial para rezar. Para la ciudad de
Talavera es un foco enorme de bendiciones. Puedo asegurar que ya se
está notando la actuación de la gracia por medio de la adoración
perpetua. Cómo las almas al ponerse en presencia de Dios transforman
sus vidas. Pido al Señor que esto vaya en aumento para mayor gloria
de Dios y bien de las almas. Matrimonio
adorador: “Nosotros éramos de la
adoración nocturna desde jóvenes y lo seguimos siendo pero estábamos
un poco desanimados porque veíamos que no crecíamos en número, y
nuestros propios pastores tenían ante nuestros ojos mucha frialdad
para con Jesús Eucaristía. Venir a la adoración perpetua es un regalo
inmerecido pero muy deseado, nos damos cuenta que no estamos tan solos
como creíamos sino que las personas no tenían una iglesia abierta día
y noche para adorar a su Señor, ahora sí estamos completos. Con el
Señor a nuestro lado quién temerá, nuestro auxilio es el Señor y
ahora ciertamente podemos decir los católicos que creemos firmemente
que Jesús esta presente en la Eucaristía. ¡GRACIAS JESÚS!” Adorador
joven, de la madrugada: “Me
inscribí al oírlo en misa, me impactó la propuesta, sentí la
necesidad, y la vez resonaban en mi las aquellas palabras de Jesús.
Él se iba toda la noche para estar en oración con su Padre y en mi
interior resonaba esto: “¿ni una hora habéis velado conmigo?”
Esa hora representa en mi
vida un momento de verdadera locura de alegría, poder estar delante
de Dios, acompañándole y acompañándome él. De esa hora saco
fuerzas para seguir adelante, reviso mi interior, mi vida y actualizo
todo el bien que quiero realizar en ella”. Auxi: “Me
apunté para que fuéramos muchos y pudiese haber adoración perpetua
en Talavera, porque para mi es una necesidad; y pensé en todo el bien
que se hacía a las personas que acudieran cada día.
Los beneficios son inmensos,
entro cansada y salgo nueva después de estar con mi Padre y abrirle
mi corazón.
Cuando llega mí día y mi
hora, ni la nieve ni la lluvia, ni ningún impedimento me echa para
atrás de mi cita con el Señor, el Santo Temor de Dios, el Amor a
Dios y de Dios, es para mi tan grande que Él es primero que ninguna
otra ocupación.” Matrimonio
que adora de medianoche a la una: “Estábamos
alejados de nuestra fe por el ajetreo de la vida y al escucharlo
decidimos los dos en conjunto apuntarnos.
Nos está sirviendo para
unirnos más, retomar la fe que teníamos adormecida, centrar nuestra
oración y sobre todo es una experiencia de recogimiento muy intensa
con el Señor”. Ana,
joven farmacéutica: “Pensé
comprometerme y cumplirlo como un acto de adoración que le debo a
Dios, tener un compromiso con Jesús y cumplirle a toda costa, venga
lo que venga”. Otra
mujer joven: “Necesitábamos
esto en Talavera. Yo quise apuntarme los jueves por el significado que
tiene ese día para mi como cristiana. Recibo mucha serenidad, e
intensificado la oración y la relación con mis amigos. Hay más unión
que antes.
Creía que sólo iría la
hora asignada, pero me sorprendo yendo todos los días después de
trabajar un ratito… es como que te engancha, porque no voy a ver una
imagen simbólica, sino al mismo Jesús”. Belén
(mujer joven): “Para
mi es una forma de dar testimonio como católica de que creo
firmemente que Jesús está en la Eucaristía.
Es un momento de compromiso
y acercamiento con el Señor y aporta mucha paz y serenidad en mí día
a día”. Montse: “Mi
mayor deseo es estar con Jesús porque quiero, porque yo lo elijo,
nadie me lo impone, siento esa libertad.
Y es un momento de
recogimiento muy intenso, teniendo conciencia clara de que estoy ante
Jesús. Siento la necesidad de hacer algo por los demás, entonces
rezar por tantas personas que lo necesitan me ayuda a profundizar más
en la oración”. Ismael: “Cuando
escuché la predicación sentí en mi interior la obligación y la
oportunidad de devolver al Señor un poquito de mi tiempo ante tantos
beneficios como de Él recibo.
Para mí es un regalo estar
con Él y un momento muy intenso de oración de adoración y reparación”. Joven
de 24 años: “Me
preocupaban mucho los sagrarios abandonados, en mi pueblo la Iglesia
está cerrada continuamente y el Señor está solo, fui monaguillo
pero luego me aparté muchísimo, tuve novia pero interiormente sentía
una llamada del Señor a mayor compromiso con Él. Pero estuve mucho
tiempo hacia delante y hacia atrás.
Hacia el 2003 cuando
vinieron las reliquias de Santa Teresita pasé casualmente por allí
(yo no lo sabía) y al ver tanta gente entré, me impactó de lleno y
comencé a leer su vida, empecé a comprometerme más en serio y retomé
la oración y la vida de sacramentos pero lo pasé muy mal porque no
avanzaba, no sabía qué hacer, de pronto conocí a un sacerdote y
llevo unos meses dirigiéndome con él, la vocación al sacerdocio está
latente en mí.
Voy viviendo muchas pruebas
pero a través de ellas voy creciendo y me voy fortaleciendo.
Hay tanto que reparar, tanto
amor como Él nos ofrece y tan poco correspondido…
Es una hora para mí de
mucha intimidad con quien tanto me ama”. Matrimonio
de madrugada 3-5: “Para
nosotros la Eucaristía es el centro de nuestra vida. Nos pusimos en
la madrugada porque el Señor oraba más intensamente de noche y era
cuando más solo estaba. Llegas aquí con tantos problemas y
ocupaciones y notas el descanso que es estar a solas con el Señor.
Las horas se nos hacen minutos y siempre nos queda el deseo de más”. Otro
matrimonio de madrugada: “Nos
gusta participar en cosas de la Iglesia, antes no era así porque yo
soy tímida, pero mi marido hizo el camino de Santiago hace tres años
y desde entonces hemos retomado toda nuestra fe con más intensidad y
ahora esto es una forma de agradecer a Dios tanto como nos da.
Esta hora es nuestra mejor
hora, nos sentimos unidos como esposos en la oración y se nos pasa el
tiempo volando, queremos que contéis con nosotros siempre que tengáis
una necesidad además de nuestra hora”. Madre
de familia, adora de 14 a 15: “El
regalo de la adoración perpetua es indescriptible porque es íntimo,
es recibir, es eliminar las toxinas de la semana. Yo sinceramente no sé
porque me ama tanto Dios si no me lo merezco.
Es acordarme en ese rato de
todos los que necesitan tu oración, tanto el próximo como el que no
sabes cómo se llama y debido al poco tiempo libre de que dispongo con
la vida tan ajetreada que llevo, no dispongo de un minuto para nadie,
siempre estoy corriendo de acá para allá.
El Señor es mi mejor psicólogo
y el más barato y además es el que nunca te regaña”. Adoradora
sin turno, diaria: “Yo
voy todos los días, estoy feliz, entro cansada y agobiada con miles
de problemas y salgo nueva, Jesús me sana, me calma, me da la
serenidad que necesito para continuar caminando.
No podía haber pasado mejor
cosa en Talavera, he cambiado mi ruta diaria y para mí es paso
obligado y deseado, la capilla de la Adoración.
Mira que adoro también en
mi parroquia, pero como en la capilla de adoración no hay nada, ese
silencio, recogimiento, ese clima de oración tan profunda, no la he
encontrado en otros lugares”. Joven
adorador: “Es
un regalo maravilloso, nos hacía falta tener un lugar donde poder
acudir al encuentro con nuestro Señor a cualquier hora del día o de
la noche. Para mí son los momentos más maravillosos de la semana, es
como parar a descansar al lado de Jesús, retomar continuamente su
amistad y su amor. Es una cita que no dejo de agradecer cada día.
¡Cuánto lo necesitaba yo y
cuánto lo necesitaba mi ciudad de Talavera!
¡Alabado sea el Señor
siempre!” Una
señora que era escéptica: “Cuando
voy a la capilla y veo tanta gente a cualquier hora que vaya (porque a
pesar de haberme comprometido yo era escéptica, me decía: “bah! No
va a ir nadie”) me he visto felizmente sorprendida.
Soy creyente y practicante
de toda la vida, pero las visitas a la capilla me ha hecho ver que lo
era por costumbre, por tradición, pero que no había experimentado la
ternura y el amor misericordioso de Dios en mí, yo no le había
dejado, me había limitado a cumplir sus normas.
Ahora desde que voy a mi
cita semanal además de las continuas visitas a cualquier hora, mi fe
se ha enardecido, sobre todo para mí ver siempre la capilla con
gente, me llena de gozo; y me interrogaba interiormente por mi fe.
Gracias a todos los adoradores, gracias a las monjitas por esa salve
que me hace traspasar mi corazón de Amor a Jesús. Gracias por este
regalo, Señor!!! Adoradora
del mediodía: “Para mi son horas como
las de la madrugada, horas de intenso silencio y recogimiento y también
horas en que el Señor está un poco más solo. Somos menos que
durante otras horas pero no la cambio por nada. Después de trabajar y
dejar tanto ruido atrás, recuperar el sonido del silencio la paz y la
soledad es un verdadero descanso para mí. Llego fatigada y agobiada
por el intenso trabajo y salgo renovada y fortalecida para continuar
otro día más. Gracias Jesús por las horas del mediodía que me
regalas.” Adorador
de madrugada: “Vengo de un pueblo a 60
km de Talavera, procuro pasar 2 horas con el Señor en la capilla de
la Adoración Perpetua, porque siento la necesidad de devolver a Dios
tanto como el me ofrece. Son las horas más maravillosas de mi
jornada”. Matrimonio
que vive en Madrid los fines de semana: “Yo trabajo en Talavera
entre semana y después nos vamos a Madrid los viernes. Me puse un día
de la semana para dejar libre el viernes pero me dijeron que hacía más
falta este día y lo acepté aunque me suponía un poco de trastorno,
pero merece la pena. Mi esposa se tiene que quedar con el bebe en la
puerta esmerándome cuando no esta dormido, pero si se duerme entramos
los tres. Estamos muy felices de poder adorar a nuestro Dios de esta
manera”. Adorador
que vive en Madrid y viene todos los días a Talavera por trabajo: “Salgo
temprano de Madrid para escuchar Misa en la capilla de la Adoración
Perpetua.
Luego adoro un ratito y me voy a trabajar. Cuando regreso a
Madrid paso otro rato por la capilla, esto lo hago a diario y es para
mi un gran regalo”. Adoradora
de madrugada: “Me
interpela continuamente la fidelidad de los adoradores de madrugada,
sobre todo los que se hacen tantos kilómetros para estar con Jesús.
Su ejemplo azuza mi pereza y me arrastra a ser más fiel a mí también”. Madre
de familia: “Hace
tiempo que en mi corazón sentía la llamada de Jesús
a rezar mas intensamente. Él mismo me ha facilitado los
medios, cuando se empezó a buscar adoradores yo sabía que tenía que
ser uno de ellos. La hora que me regala junto a Él cada semana le
pregunto qué te puedo dar yo si Tú lo eres todo, y me doy cuenta que
me dice que reciba, para así luego yo poder repartir cada semana.
Después de la adoración salgo renovada y reparto más y mejor mi
cariño, mi paciencia, mi amor a mi familia y en mi entorno. ¡Gracias
Jesús!” México
e Italia La
experiencia recogida en distintas partes del mundo evidencia que son
innumerables los testimonios de gracias recibidas. En México,
donde me tocó abrir capillas de adoración perpetua, cuando visitábamos
las casas del vecindario parroquial para complementar nuestra promoción
de la adoración perpetua, di con una señora quien al recibirme lo
primero que dijo fue que era divorciada con una hija a cargo,
dentista, profesora universitaria, con mucho trabajo en su consultorio
y que por todo ello no acudía ni siquiera a Misa dominical por
faltarle tiempo. Pues bien –me dije- ya me está dando todas las
excusas para decirme que le es imposible comprometerse con una hora a
la semana. Grande fue mi sorpresa cuando agregó: “Sin embargo,
cuando usted tocó el timbre de mi puerta, sentí que era el Señor
que venía a invitarme y no puedo decirle que no. Sólo Él sabe el
sacrificio que para mí comporta, pero anóteme para los domingos de
10 a 11 de la noche”. Más tarde, tras un mes de concurrir a la
adoración, me envío una carta en la que me agradecía el haberse
encontrado con el mejor amigo de su vida. A una de las coordinadoras
de la adoración le confesaba que nunca pudo hacer una hora porque
cuando se daba cuenta había pasado hora y media o más y que se sentía
como una adolescente enamorada porque cuando llegaba la hora de la
cita con el Señor, su hora santa, el corazón le palpitaba
fuertemente. En
otra ocasión, también en México, cuando estaba predicando en una
parroquia rural, aparecieron tres hombres que habían recorrido varios
Kilómetros para que uno de ellos se confesara. Ocurría que los tres,
que eran amigos, tenían el mismo horario de adoración, era los
jueves de cuatro a cinco de la mañana, y quien venía a confesarse se
había incorporado porque sus dos amigos, que eran católicos
comprometidos, lo habían invitado a participar. A él lo traía el Señor,
a quien hacía un mes que adoraba por vez primera en su vida. Este
hombre nunca concurría a Misa. Ahora quería con todo su corazón
reconciliarse con Dios después de toda una vida, cuarenta años, de
alejamiento. Estos
son frutos de la Adoración Perpetua. Algunos totalmente
inesperados, como aquel otro hombre, de profesión camionero, quien
había aceptado reemplazar momentáneamente, por un par de semanas, a
su cuñada quien había tenido que viajar. Él, que no quería ni
hablar de curas ni de Iglesia, aceptó tan sólo para hacerle un
favor. Pues, al cabo de esas dos semanas vino a anotarse porque “no
sé, no puedo explicarlo, pero ahí, en la capilla, he sentido una paz
que nunca había antes conocido”. Infinitos son los caminos del Señor. En
el 2001, poco antes del inicio de la adoración perpetua en la Basílica
de Santa Anastasia en Roma, en una
reunión del Papa con el clero de Roma, Don Alberto Pacini, rector
de la basílica, le dijo al Santo Padre Juan Pablo II: “Tengo una
noticia que sé lo va a poner muy contento”. Ante tales palabras el
Papa miró fijamente hacia su interlocutor. “Sí, Santo Padre,
dentro de un mes comenzamos en Santa Anastasia con la adoración
perpetua al Santísimo Sacramento”. En ese momento, el Santo Padre
hizo un gesto de júbilo alzando primero ambos brazos y luego comenzó
a aplaudir. Él mismo había dicho que su mayor anhelo era que
hubieran capillas de adoración en cada parroquia del mundo y mostraba
especial predilección por la adoración perpetua. En
la ciudad de Turín, Italia, como suelo hacerlo siempre, les
dije a los coordinadores que invitaran a todo el mundo y que no
excluyeran a nadie. Una de las coordinadoras, contra el parecer de su
marido, decidió invitar a una vecina suya protestante. ¿Cuál fue la
respuesta de esa señora? "Esto es lo que yo estaba
esperando!" Y se anotó con una hora semanal para adorar al Santísimo.
Me cuentan que es fiel a su hora santa. Urbino Grazia: “Soy
una estudiante. El año pasado estuve viviendo en el centro de Urbino,
en un lugar donde reina el caos, la falta de respeto, gritos
continuos, tanto durante el día como por la noche y tratar de
estudiar y aún de vivir normalmente era imposible.
Estaba obligada a salir para
estudiar. Sentía en mí un malestar y buscaba un lugar donde pudiese
gustar de un poco de silencio. Volviendo de las vacaciones de Pascua y
retomando la búsqueda de ese lugar, en uno de mis paseos, veo un
edificio de ladrillos, como tantos en Urbino, y una grada. Subo
entonces los escalones de aquella que inicialmente no me había
parecido una iglesia. Encuentro un cartel con la escritura “aquí se
tiene adoración perpetua”. Abrí la puerta y apenas entré comprendí
claramente que el lugar que tanto buscaba era propiamente ese. Había
encontrado un oasis de paz donde podía saborear el silencio y la
comunión con Dios. Después de aquella primera vez comencé a ir
frecuentemente a la iglesia de Santo Spirito donde sentía que mis
malestares desaparecían y me encontraba con la serenidad y la paz del
corazón.
Participé de este secreto
maravilloso a una amiga que vive conmigo y todas las veces que
sonriendo le proponía salir se sobreentendía que fuéramos juntas a
adorar al Señor.
Desde entonces he afirmado
mi relación con Dios Eucaristía, habiendo descubierto en Él al Dios
que ama”. Ivan:
“Tengo
26 años, soy estudiante y desde hace poco he comenzado un camino de
fe que me ha llevado nuevamente a la comunión con el Señor.
Reconozco en mi historia tantos dones que Dios ha derramado en mí y
ahora no pasa día que no le agradezca. Particularmente desde cuando
tuve la ocasión y la gracia de participar de momentos de adoración
nació en mí un sentimiento y una conciencia nueva y siento la
necesidad de estar siempre en gracia de Dios a pesar de que me
descubro pecador”. Mara: “Soy
empresaria, tengo 38 años y una vida siempre muy ocupada. Muchas
veces no tengo tiempo de hacer todo lo que querría hacer y sin
embargo una hora para el Señor me la he regalado. Mi fe era vacilante
sino inexistente. Desde cuando comencé a participar a la hora de
adoración eucarística algo ha cambiado, yo misma he cambiado y en
torno a mí muchos han cambiado. No puedo expresar en pocas palabras
lo que pruebo permaneciendo en silencio sola con el Señor. He elegido
mi hora en la noche tarde y la alegría y la paz que encuentro estando
ante su Presencia no tiene parangón. La luz que he encontrado así,
siento que es importante y necesaria en mi vida de cristiana y estoy
convencida que no podría dejarla más”. Maria: “Por gracia del Señor hace 10 días que me he graduado. Llegué a Urbino en noviembre llena de miedos y de interrogantes. La madeja poco a poco se fue resolviendo desde que comencé a colaborar para la adoración eucarística perpetua. Recibí la fuerza, el apoyo y la serenidad para afrontar los obstáculos con tranquilidad. Tanto le pedí a Jesús, sean cosas materiales como espirituales. En estos meses he recibido mucho más de lo que había pedido”. |
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Testimonio
sobre la Adoración Perpetua Les ruego leer atentamente la entrevista que la Adoración Perpetua de Toledo, en su programa "Pan de Vida" de Radio Santa María, hizo a una adoradora. Lo que esta señora Elena dice no tiene desperdicio y a todos nos enseña muchísimo acerca de la adoración al Señor. Agradezco especialmente a María José, coordinadora de la AEP en Toledo, por el trabajo de transcripción de la audición. Para todos con mi bendición sacerdotal, P. Justo Antonio Lofeudo
Hna.
Carmen: Tenemos
con nosotros a Elena N., adoradora perpetua del turno de los martes
de 12 a 1 de la madrugada Elena
N.: Eso
es. H.
C. Creo
que eres mamá… Perdona, te voy a decir un piropo: Yo no sé si la
cara y la expresión que tienes es consecuencia de cómo adoras al Señor,
pero tienes una cara y una luz en los ojos que es una preciosidad. E.
N. Muchas
gracias. Pues algo tendrá que ver eso y también lo que estoy
escuchando que me está agradando mucho y me está llegando al corazón
realmente. No
creo que mi testimonio sea tan elocuente como el de D. Emilio, el párroco
de Yepes, ni mucho menos como los versos de S. Juan de la Cruz, pero
intentaré expresarme lo mejor posible para hacer llegar a todos mi
testimonio. H
.C. Cuéntanos
porqué empezó esta vivencia tuya de la adoración eucarística E.
N. Bueno,
pues, fue Eufemio, nuestro querido compañero y coordinador, Eufemio,
quien… H.
C… que nos mete a todos… E.
N. … quien cuando la Adoración Perpetua era todavía solamente
un proyecto -pero él ya cumplía muy fielmente la misión que se le
iba a encomendar, pues se me acercó al terminar una Misa en la
Catedral, a la que yo había asistido con mis hijos y con mi marido.
Recuerdo muy bien ese momento, porque… no sólo por la Misa que me
dieron mis hijos… Eufemio
R. No, no. Se portaron bastante bien… E.
N. ¡Bueno…! Estábamos en la Sillería del Altar y, en fin,
pues cualquier cosa que hagan allí, sonaba mucho. Pero lo recuerdo
muy bien porque, desde ese momento, desde ese día, he bendecido esa
ocasión en muchas… muchas veces, realmente. He dado gracias a Dios
por ese encuentro que tuve casual con Eufemio, al que no conocía ni
siquiera de vista… H.
C. Perdona, Eufemio no te deja decir “casual”. Dirá “Jesual”,
porque todo es Providencia de Dios. E.
R. En las cosas del Señor no hay ninguna “casualidad”. Bueno,
efectivamente… E.N.
Efectivamente… E.R.
Es que, en aquel momento, yo, con esa cara que le echo en algunas
ocasiones a esto, pues dije, “yo a esta señora tengo que decirle
que se haga de la Adoración Perpetua”, por una razón muy sencilla:
ella tenía un constipado de pánico, pero me acuerdo que sentó a los
niños allí en el escaloncito de… y se subió a leer. Y los niños,
mientras estuvo leyendo –aunque ella diga lo contrario-, no dieron
mucha guerra, luego, después, ya dieron un poco… H.C.
¡Hombre!, leía su madre… E.N.
¡Un poco! E.R.
Pero, hay una cosa muy importante que, y que
viene muy bien, porque tú estás diciendo que tienes tres hijos,
menores; nos has dicho antes que: 10, 8 y 5 años E.N.
Eso es. E.R.
Y, resulta que atender a tu marido, atender a esas tres criaturas…
Muchas gentes nos dicen que no tienen tiempo. El otro día, en
una… una señora que estuvo hablando con Paco y conmigo, diciendo
que oía muy bien el programa y que le parecía muy bonito… Le digo:
“Bueno, pues lo que tienes que hacer… -dijimos, mejor dicho-… lo
que tienes que hacer es inscribirte… -¡Huuuy!
Resulta que ahora tengo los nietos, me falta tiempo… Inscribirse
en la Adoración Perpetua –y hago un inciso- no es cuestión de
“tener tiempo”. Es cuestión de tener algo que tú tienes: Amor y
decisión: voluntad. Porque ¿por qué elegiste la hora de 12 a 1 de
la madrugada? E.
N. Bueno, a mí me parecía una
hora cómoda. Es una hora en la que nunca te cita el médico… (risas)…
En la que has acostado a los niños… H.
C. ¿Ves qué manera
de ver la realidad? ¿Eh? E.N.
Es que es así realmente. Están acostados;
están cenados; tienen sus necesidades cubiertas… pero,
verdaderamente, es que a mí la noche me gusta, porque considero que
en ella es más fácil el recogimiento. “La música callada y la
soledad sonora” de la que hablaba San Juan de la Cruz, y que
posibilitan tanto pues el elevarse, el recogerse y el entrar en oración.
A mí me resulta más fácil durante la noche. Y verdaderamente, si
uno lo ve, como es, pues, yo he consagrado, he dedicado, he
comprometido una hora semanal de mi tiempo a la Adoración. Eso, por
mucho que uno trabaje, no es nada. Una hora no es absolutamente nada.
Sería realmente algo insignificante como obra, como acción, si no
tuviera todo el valor que… y el sentido que Dios le da. El sentido
que da hacer las cosas por amor a Dios. Verdaderamente me parece que,
ni para mí ni para nadie, una hora es nada. Pero, sin embargo, es lo
más importante de todo lo que hago. H.
C. Y cuando llegas por la noche –es muy personal-, pero después
del trabajo del día, cuando llegas, con el Señor y en el Señor ¿qué
haces? ¿De qué le hablas?... Perdona… E.
N. Verdaderamente, es algo, pues, muy íntimo y muy personal. Eso son cosas
que hay que vivirlas para poder calibrarlas, como todas las cosas
sublimes. Pero yo llego ahí y me desmadejo, me reclino y, bueno, pues
a veces lloro; a veces me sonrío; otros ratitos habla Él; a ratos
hablo yo… Me confieso, me excuso… Paco
R.: ¿Sueles utilizar los Evangelios o la Biblia para a raíz
de meditar en alguna escena evangélica, entrar en ese diálogo con el
Señor? E.
N. Pues sí. Hay veces que sí. Cada día leo el Evangelio y aprovecho para
hacerlo en ese rato también. Y un libro que -mi libro de
cabecera, del que no me separo- un libro que me regaló mi padre, que
es la Oración de todas las Horas. Es un conjunto de meditaciones de
un padre jesuita, del Padre Charles, que me parece una maravilla. H.
C. Yo lo conozco ese libro… E.
N. Es una maravilla. Una maravilla cada día más inalcanzable,
porque ya no se encuentra casi en ningún sitio. Solamente a través
de Internet se puede comprar en algunas librerías-anticuario, pero es
realmente difícil encontrarlo. Bueno, pues eso sí lo hago. Y otras
veces, simplemente, cierro los ojos y respiro, intentando, pues,
llenarme del Espíritu que Él exhala sobre nosotros, nada más. E.
R.
La poesía lo acaba de decir… (ininteligible)…
callada H.
C. Me ha impresionado, porque ha dicho: me desmadejo, me
reclino… Voy a ver si lo sé decir en minutos. Voy por las mañanas,
todos los días, a dar clase a parapléjicos. Bueno, ha pasado una
cosa muy bonita, con una anécdota que me han contado. Es un señor
que no sabe si cree y hay una silla. O sea, le pide, el hijo del que
se está muriendo, le pide a un sacerdote que vaya a -es que es la
misma expresión que has dicho tú- confesar a su padre. Y entonces
cuando llega se encuentra una silla al lado del enfermo, y, entonces,
le empieza y dice: ¿Y esto? ¿Quién se sienta? Y
dice: -
No, no, esta silla siempre está ocupada. Y
entonces, le dice: ¿Qué? -
Sí, es que yo tengo un amigo que me dijo: A ti lo que te conviene es
hablar con Dios. Ahora, como estás muy enfermo, lo que tienes que
tener es… mira, te pones una silla al lado…. -Bueno, tú
porque…. (ininteligible)
hacer la adoración… pero el enfermo-, te pones una silla al lado y
ya está. Bueno. Llega el momento que se muere este señor –por ser
breve- se muere este señor, resulta que no estaba el hijo cuando
muere (esto creo que es un hecho histórico). Y cuando vuelve… (murmullos),
¿lo has oído?... E.
N. Yo lo había oído también… H. C. Y cuando vuelve, se lo encuentran levantado y puesto la cabeza en la silla, como reclinado… Es que ha sido tu expresión: Yo es que me reclino, me desmadejo… Si hubiera esa relación de trato de amistad, se encontraron muerto, con la cabeza como reclinado en el regazo de Jesús, del Amigo... P.
R. Entonces, para ti, Elena, no es lo mismo orar o rezar en tu casa que venir
aquí, cuando está el Santísimo Expuesto. E.
N. No, no es lo mismo, realmente
no es lo mismo. Es verdad que el Señor está en todas partes, que le
podemos descubrir en el rostro de todos los que nos rodean, que vemos
su mano en todo lo que nos pasa, nos acontece y lo que vemos, pero el
ponerse delante de su presencia es algo realmente especial. P.
R.
¿Siempre que has tenido ese, digamos, esa gracia, o ha sido algo que
te ha venido regalado, pues con el tiempo, con la perseverancia de
acudir a esos ratos de encuentro con el Señor? E.
N.
¡Hombre!, yo creo que la Adoración Perpetua
ha hecho mucho en este sentido. Cuando yo supe de ese proyecto que me
anunciaba Eufemio, pues lo primero que uno piensa es que
verdaderamente en el corazón del Señor hay mucho amor que agradecer,
que devolver, y también mucho agravio que compensar. Pero es que yo
hoy también, en este mundo en que vivimos, me parece escucharle como
dijo entonces: las raposas tienen su madriguera y las aves del campo
sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar, donde
reclinar su cabeza. Pues creo que eso es la Adoración. El decir,
pues, aquí estoy yo: reclina tu cabeza sobre mí. P.
R. ¿Pero tú tenías ya un camino hecho de oración y de adoración’? E.
N. Bueno, yo siempre he vivido el tema… la fe, pues, de una
manera muy íntima. Nunca he pertenecido, por así decirlo, a ningún
Grupo, a ninguna Asociación, porque es algo… P.
R. A ningún movimiento… E.
N. A
ningún movimiento, porque aunque siempre, pues he estado, he tenido
amigos pertenecientes a esos Grupos y me he movido en esos ambientes,
pues siempre ha sido algo que me ha gustado vivir desde la intimidad.
Aunque luego, claro, es fácil que eso aflore en tus relaciones
sociales y en tu vida diaria, pero el pertenecer a esta “FRATERNIDAD
DE ADORADORES”, me atrajo muchísimo porque me parecía que me iba a
permitir seguir viviendo esa fe, pues como a mí me gustaba: desde la
intimidad… H.
C: O sea, que sí perteneces a un Grupo: A la Fraternidad de
Adoradores… (Murmullos) E.
R. Acabas de utilizar un término que yo creo que es la primera
vez que ha salido, que es lo de la Fraternidad de Adoradores… Muchas
gracias. Yo
me he dado cuenta, y ya vamos para ir concluyendo, has hecho un énfasis,
en una, cuando has estado explicando cómo haces la adoración, y es
que has dicho: “A veces hablo
yo; a veces habla Él”. Ese es el peligro, que hablamos,
hablamos y hablamos… P.
R. No, ese no es el peligro, eso es lo bueno… El peligro es… E.
R. Que hablemos… hablemos… hablemos (murmullos
ininteligibles) E.
R. Que no escuchemos, ¿eh? Bueno,
Elena, ya para terminar, qué les dirías tú a los que están
escuchando y que están con esa duda: yo querría pero no tengo tiempo
o no he oído hablar… para animarlos… E.
N. Pues ¿quién no quiere ser más feliz? ¿Quién no quiere encontrar paz,
un alivio para su desasosiego, un remanso donde descansar? Es que es
algo que todos buscamos. El hombre hoy día es un ser desapacible,
desilusionado, yo creo que porque pone su confianza donde no debe,
porque busca su bienestar en sí mismo y confía mucho en su
capacidad. Estamos rodeados de un muro de necedad, como el de los discípulos
de Emaús, no terminamos de confiar ni de creer en Su Palabra. La
clave está en buscar esa confianza… depositar esa confianza en
quien debe depositarse: en la Misericordiosa Bondad de Aquél a quien
el Padre ha confiado nuestro cuidado. Así, pues es más fácil
encontrar la paz, desde luego. La paz que tanto buscamos, que tanto
necesitamos. Es muy fácil oír a la gente decir: “pues estoy con el
bajón”; “estoy deprimido”; “es que, estoy desesperado”;
“es que, qué impotencia”… Pues, es un poco, pues, eso, romper
ese muro de necedad y abandonarse en Él, en su Misericordia y dejar
que Él nos contagie de esa paz. El adorador no da nada. Una, dos
horas, no es nada. El adorador recibe. Y recibe una medida abundante,
generosa, rebosante… H.
C. El ciento por uno… E.
N. El ciento por uno de una alcuza que,
nunca, nunca se agota… P.
R. Al Señor también le gusta lo pequeño: esa horita, que es
pequeña cosa, pero de lo pequeño hace tanta cosa E.
N. Pero que es santa e importante… Marijose.
Gracias Elena… E.
N. De nada |
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Frutos de la Adoración Eucarística Pereptua de Trieste-Italia + ¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar!
Trieste,
abril de 2006. El párroco de SS. Pietro e Paolo, de Trieste, donde
desde el Corpus Christi del año pasado 2005 hay adoración
perpetua nos ha contado la noticia aparecida en una
publicación: Trieste ha perdido el triste primado de ser la ciudad
con mayor cantidad de suicidios en Italia y una de las de más alto
índice en el mundo. Y esto ocurrió en este último año cuando los
suicidios cayeron a menos de la mitad. La asociación de estos
frutos con la adoración perpetua no podía dejar de hacerse porque
esto ocurre cuando la AEP ni siquiera llega a los 10 meses. ¡Cuando
el Señor es entronizado en la adoración incesante de sus fieles,
Él se hace notar, y los suicidios cayeron drásticamente. ¡Y así
lo sigue haciendo el Señor! |
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Testimonios sobre la Adoración Eucarística PerpetuaP. Justo Antonio Lofeudo ¡Abrid, abrid de par en par las puertas a Cristo! Con estas palabras el Santo Padre comenzaba su pontificado y, a través del mismo, las ha repetido en muchas oportunidades diversas. Abramos, pues, las puertas al Redentor. Precisamente, los misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento vamos por el mundo para que las puertas de la adoración al Señor en su presencia eucarística queden abiertas y nunca se cierren. Esto es lo que llamamos adoración perpetua: exposición permanente, día y noche, todos los días del año, del Santísimo para la adoración de los fieles. Para lograr esto se requiere una cadena continua de adoradores, en otros términos, una cadena inquebrantable de amor hacia el Señor. Esto se consigue cuando las personas se comprometen a adorar a Jesús, verdaderamente y realmente presente en el Santísimo Sacramento, al menos una hora a la semana. De ese modo se cubren las 168 horas semanales con al menos un adorador por hora. Sin este compromiso generoso no sería posible establecer la adoración perpetua ya que el Señor, cuando está expuesto, no puede quedar nunca solo. Lamentablemente, hoy constatamos que las puertas de las iglesias están cerradas porque en ellas entran los ladrones pero no los feligreses o que algunas se han convertido en museos. Pero, nuestro Dios es un Dios vivo que debe ser honrado, amado y adorado. Así como la primera iglesia se unió en oración y por su oración cayeron las cadenas de Pedro y éste fue liberado de su prisión, así también hoy todos unidos en adoración incesante a nuestro Señor debemos abrir las puertas de la Iglesia y liberar a la humanidad de su esclavitud. Este año eucarístico que comenzamos debe ser un año de intensa adoración y para ello nada mejor que establecer en cada ciudad y centro urbano, como lo pide el Santo Padre, capillas de adoración perpetua; capillas abiertas las 24 horas del día, todos los días del año, para que quienquiera visitar al Santísimo, a la hora que sea, pueda hacerlo. Una capilla de adoración perpetua es un faro de luz en la noche del mundo, es un lugar de irradiación de gracias sin término, es una fuente de bendiciones, no sólo para quienes adoran y para la parroquia o comunidad, donde está establecida la capilla, sino para toda la humanidad. La experiencia recogida en distintas partes del mundo evidencia que son innumerables los testimonios de gracias recibidas. Sólo por mencionar algunos, en México, en la arquidiócesis de Tlalnepantla, lindante con México D.F., donde me tocó abrir capillas de adoración perpetua, cuando visitábamos las casas del vecindario parroquial para complementar nuestra promoción de la adoración perpetua, dí con una señora quien al recibirme lo primero que dijo fue que era divorciada con una hija a su cargo, dentista, profesora universitaria, con mucho trabajo en su consultorio y que por todo ello no acudía ni siquiera a Misa dominical por faltarle tiempo. Pues bien –me dije- ya me está dando todas las excusas para decirme que le es imposible comprometerse con una hora a la semana. Grande fue mi sorpresa cuando agregó: “Sin embargo, cuando usted tocó el timbre de mi puerta, sentí que era el Señor que venía a invitarme y no puedo decirle que no. Sólo Él sabe el sacrificio que para mí comporta, pero anóteme para los domingos de 10 a 11 de la noche”. Más tarde, luego de un mes de concurrir a la adoración, me envío una misiva en la que me agradecía el haberse encontrado con el mejor Amigo de su vida. A una de las coordinadoras de la adoración le confesaba que nunca pudo hacer una hora porque cuando se daba cuenta había pasado hora y media o más y que se sentía como una adolescente enamorada porque cuando llegaba la hora de la cita con el Señor, su hora santa, el corazón le palpitaba fuertemente. En otra ocasión, también en México, cuando estaba predicando en una parroquia rural, aparecieron tres hombres que habían recorrido varios Kilómetros para que uno de ellos se confesara. Ocurría que los tres, que eran amigos, tenían el mismo horario de adoración, era los jueves de cuatro a cinco de la mañana, y quien venía a confesarse se había incorporado porque sus dos amigos, que eran católicos comprometidos, lo habían invitado a participar. A él lo traía el Señor, a quien hacía un mes que adoraba por vez primera en su vida. Este hombre nunca concurría a Misa. Ahora quería con todo su corazón reconciliarse con Dios después de toda una vida, cuarenta años de alejamiento. Estos son los frutos de la adoración perpetua. Algunos totalmente inesperados, como aquel otro hombre, de profesión camionero, quien había aceptado reemplazar momentáneamente, por un par de semanas, a su cuñada quien había tenido que viajar. Él, que no quería ni hablar de curas ni de Iglesia, aceptó tan sólo para hacerle el favor. Pues, al cabo de esas dos semanas vino a anotarse porque “no sé, no puedo explicarlo, pero ahí, en la capilla, he sentido una paz que nunca había antes conocido”. Infinitos son los caminos del Señor. Nuestro carisma, como comunidad, es precisamente ese: el de abrir capillas de adoración perpetua por todo el mundo. Así, hemos abierto y seguimos haciéndolo en países de mayoría musulmana como Pakistán o Kazakistán, donde la parroquia católica se extiende por un radio de 30 kilómetros. Allí algunas personas tienen que hacer un largo camino, en distancia y tiempo, para cumplir con su hora santa, habida cuenta de que no existen los medios de locomoción que hay en occidente. También hemos abierto capillas en Corea, Filipinas y una en Moscú, en la capital de la Rusia Ortodoxa. En Roma estamos en la Basílica de Santa Anastasia, cerca del Circo Máximo y de Santa Maria in Cosmedin. Al respecto, existe una jugosa anécdota que deseo compartir. Poco antes del inicio de la adoración perpetua, en una reunión del presbiterio con el Obispo de Roma, luego de los informes de rutina a los que el Santo Padre prestaba la atención debida, pero que por la misma monótona rutina no provocaba más que la escucha silenciosa, Don Alberto Pacini de Santa Anastasia pidió la palabra y dijo: “Santo Padre, tengo una noticia que sé lo va a poner muy contento”. Ante tales palabras el Papa alzó la cabeza y miró fijamente hacia su interlocutor. “Sí, Santo Padre, dentro de un mes comenzamos en Santa Anastasia con la adoración perpetua al Santísimo Sacramento”. En ese momento, el Santo Padre saltó, literalmente, de júbilo alzando primero ambos brazos y luego comenzó a aplaudir. Él mismo había dicho que su mayor anhelo es que haya capillas de adoración perpetua en cada parroquia del mundo. En España, por gracia de Dios, me ha tocado cooperar en la apertura de dos capillas de adoración perpetua. La primera en la diócesis de Málaga, en la parroquia del Purísimo Corazón de María en Cancelada, barriada de Estepona, y en la parroquia La Encarnación del Señor de Madrid (Hnos. García Noblejas 49). En todos estos lugares, con nuestra adoración incesante, estamos dando el testimonio más elocuente de nuestra fe en la presencia verdadera, real, substancial de Jesús, hombre y Dios, en la Eucaristía. Y también que en Él ponemos nuestra prioridad pues el resto ha de venir por añadidura. Decía la Beata Madre Teresa de Calcuta que la gente preguntaba: “¿De dónde sacan las hermanas (Misioneras de la Caridad) la alegría y las fuerzas para hacer lo que hacen?”. Y respondía: “La Eucaristía no implica sólo el hecho de recibir, sino también el hecho de saciar el hambre de Cristo. Recién en 1973, cuando empezamos nuestra Hora Santa diaria –continúa la Madre- fue que nuestra comunidad comenzó a crecer y florecer”. Cuando le preguntaron a la Madre Teresa cuántos conventos tenía, ella respondió: “Tenemos 584 sagrarios”. El Santo Padre, en la bula Incarnationis Mysterium, nos dice que desde hace dos mil años la Iglesia es la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos, y cuando en 1981 se iniciaba la adoración perpetua en la Basílica de San Pedro en Roma, decía: “La mejor, más segura y efectiva manera de establecer la paz perdurable en la tierra es mediante el poder de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento”. Hoy la situación del mundo está más allá de una solución humana, requiere de una intervención divina y ella vendrá a través de la adoración perpetua. Porque cuando a través de la adoración incesante, haciendo en la tierra lo que hacen en el Cielo, proclamamos que Cristo es Rey, Él ha de reclamar su Reino y la paz vendrá sobre la tierra porque “He aquí que vengo y hago nuevas todas las cosas”. |
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Un milagro cotidiano |
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Encuentros
de Adoración Eucarística
San Ignacio de Loyola-Bolívar y Alsina-Buenos Aires- Santa Misa, Rezo del Santo Rosario meditado y con cantos y Adoración
- Todos los jueves de mes de 18 a 21 hs. Todo el año.
San Nicolás Tavelic- Av. R. Balbín 4925- Capital Federal- Santa Misa, Rezo del Santo Rosario meditado y con cantos y Adoración - Primeros sábados después del 25 de mes- 18.30 hs.
Otros lugares
de Encuentros de Adoración Eucarística
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| Capillas
Adoración Eucarística adoracionperpetua@mensajerosdelareinadelapaz.org ________________________________________________________________________
La exposición inicial del Smo. Sacramento en la Capilla de la Casa de la Catequesis (o Junta Diocesana, como se la denominaba entonces) se realizaba de 06 a 24 hs, muy pronto se ocuparon las noches de los días viernes, y con los meses se incorporaron algunas noches más. Dentro del mismo edificio del Seminario Catequístico, se finalizó la obra de una nueva Capilla "María, Reina de los Apóstoles", inaugurada el día del catequista (20 de agosto) por el reciente Obispo designado Monseñor Agustín Radrizzani, y ahí, pocos meses después el Amor de Dios Padre respondiendo a la oración de los adoradores, se manifestó en toda su plenitud a partir del 18 de enero de 2002, estableciéndose desde ese momento la Adoración Eucarística Perpetua. ________________________________________________________________________
Adoración Perpetua: Parroquia de Fátima, ciudad de Concepción, provincia de Tucumán, a cargo del Pbro. Camilo Zamorano.
Vivimos en Tucumán, somos asiduos lectores de vuestra web, la cual es de permanente consulta y ayuda para nosotros en la distancia, siempre esperamos con ansiedad y deseo la transcripción de los mensajes que nuestra Madre nos hace conocer oportunamente. omar_oppedisano@yahoo.com.ar ________________________________________________________________________ |
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