Ante reiteradas
consultas y también versiones de todo tipo, algunas de ellas erróneas,
sobre la situación de Medjugorje en lo concerniente a la aprobación
de la Iglesia, creemos oportuno ofrecer no sólo el último
documento oficial sino también aclaraciones de la Santa Sede y la
opinión de altos prelados sobre estos importantes acontecimientos aún
en curso. Asimismo, es de recordar que en el tema de las así
llamadas revelaciones privadas (aunque algunos teólogos prefieren
llamarlas, con mayor propiedad, revelaciones
extrabíblicas) en tanto éstas sigan verificándose la Iglesia no
da un juicio definitivo, antes bien una vez concluidas es cuando,
habiendo previamente recogido todos los elementos y verificado que
no existen conflictos con la enseñanza de la Iglesia en materia de
fe y moral y las mismas personas de los videntes y evaluado los
frutos, es que entonces se expide. En este sentido es de notar, como
ejemplo, que la recientemente aprobadas apariciones de Amsterdam de
Nuestra Señora de Todos los Pueblos, acontecieron en 1945-1959 y
recién el 31 de mayo de 2002 fueron definitivamente aprobadas.
Mientras tanto, reconociendo que la última palabra sobre la
autenticidad de las apariciones de la Sma. Virgen en Medjugorje será
emitida por S.S. el Papa, a cuyo juicio nos sometemos, continuamos
con la difusión de los acontecimientos y mensajes por creer que éstos
vienen del Cielo.
Para
mayor información, recomendamos la lectura de las notas sobre el tema
en la Página oficial del Santuario
MEDJUGORJE: Aclaración de la Santa Sede
CONGREGATIO,
PRO DOCTRINA FIDEI
Pr.
No. 154/81-05922
Città del Vaticano,
Palazzo del S. Uffizio
Mayo 26 de 1998
S.
E. Mons. Guilbert Aubry, Obispo de Saint-Denis de la Reunion
Excelencia:
En su carta del 1º de Enero de 1998, Ud.
sometió a este Dicasterio varias preguntas acerca de la postura de la
Santa Sede y del Obispo de Mostar en relación a las presuntas
apariciones de Medjugorje, peregrinaciones privadas y el cuidado
pastoral de los fieles que van allá.
En relación a este asunto, pienso que es
imposible responder a cada una de las preguntas planteadas por Su
Excelencia. El aspecto principal que yo quisiera subrayar es que la
Santa Sede ordinariamente no toma una postura propia respecto a
presuntos fenómenos sobrenaturales como corte de primera instancia. En
cuanto a la credibilidad de las “apariciones” en cuestión, este
Dicasterio respeta lo que decidieron los obispos de la antigua
Yugoslavia en la Declaración de Zadar, del 10 de abril de 1991: “En
base a las investigaciones realizadas hasta ahora, no se puede afirmar
que se trate de apariciones y revelaciones sobrenaturales”. Desde la
división de Yugoslavia en diferentes naciones independientes tocaría
ahora a los miembros de la Conferencia Episcopal de Bosnia-Hercegovina
reabrir eventualmente el examen de este caso y hacer nuevos
pronunciamientos según fuesen requeridos.
Lo que el Obispo Peric dijo en su carta al
Secretario General de “Famille Chretienne”, declarando: “Mi
convicción y mi postura es no sólo de ‘no constat de
supernaturalitate’, sino igualmente ‘constat de non
supernaturalitate’ de las apariciones o revelaciones en
Medjugorje”, debe ser considerado como la expresión de la convicción
personal del Obispo de Mostar, quien tiene el derecho de expresarse como
Ordinario del lugar, pero que es y sigue siendo su opinión
personal.
Finalmente, en lo que respecta a las
peregrinaciones a Medjugorje, que son conducidas privadamente, esta
Congregación destaca que están permitidas con la condición de que no
sean consideradas como una autentificación de eventos que siguen
teniendo lugar y que aún demandan ser examinados por parte de la
Iglesia.
Espero haber respondido satisfactoriamente,
cuando menos a las preguntas principales que Ud. presentó a este
Dicasterio y le ruego a Su Excelencia aceptar la expresión de mi
devoción.
Arzobispo Tarcisio Bertone –
(Secretario de la “Congregatio”, presidida por el Cardenal Ratzinger)
Declaración
del Cardenal Christoph Schönborn
“La carta del Arzobispo Bertore al Obispo de Saint-Denis de
la Reunion aclara suficientemente lo que siempre ha sido la postura
oficial de la jerarquía en años recientes con respecto Medjugorje: Es
decir, que conscientemente deja el asunto sin decidir. El carácter
sobrenatural no ha sido establecido; ésas fueron las palabras usadas
por la antigua Conferencia Episcopal Yugoslava en Zadar, en 1991. Se
trata en realidad de una cuestión de redacción, que conscientemente
deja el asunto abierto. No se dice que el carácter sobrenatural haya
sido establecido substancialmente. Aún más, tampoco ha sido negado o
descartado que el fenómeno pueda ser de origen sobrenatural. No cabe
duda que el Magisterio de la Iglesia no hace una declaración definitiva
mientras fenómenos extraordinarios continúen en forma de apariciones o
de otros medios. En efecto, es la misión de los pastores promover lo
que esta creciendo, alentar los frutos que están surgiendo, y, de ser
necesario protegerlos de los peligros que obviamente hay en todas
partes.
“También
en Lourdes es necesario vigilar a fin de que el don original de Lourdes
no sea desvirtuado por eventos desafortunados. Tampoco Medjugorje es
invulnerable. Por eso es y seguirá siendo tan importante que los
obispos sean conscientes de su misión como pastores de Medjugorje, a
fin de que los frutos obvios que hay en el lugar puedan ser protegidos
de posibles errores.
“Creo
que las palabras de María de Caná: “Hagan lo que El es dice”, son
la sustancia de lo que Ella dice a lo largo de los siglos. María nos
ayuda a escuchar a Jesús y Ella desea con todo su corazón y con todas
sus fuerzas que nosotros hagamos lo que El dice.
“Esto
es lo que yo deseo para todas las comunidades de oración que se han
formado a partir de Medjugorje; esto es lo que deseo para nuestra diócesis
y para la Iglesia.
“...
Personalmente, no he estado de Medjugorje, pero en cierto modo sí he
estado allá muchas veces a través de las personas que he conocido y
las personas que conozco. Y en sus vidas veo buenos frutos. Mentiría si
dijera que esos frutos no existen. Esos frutos son concretos y visibles
y yo puedo ver en nuestra diócesis y en muchos otros lugares gracias de
conversión, gracias de una vida sobrenatural de fe, gracia de gozo,
gracias de vocaciones, de curaciones, de personas que regresan a los
sacramentos, a la confesión. Todo esto no es equívoco. Por eso, en lo
que a mí concierne como Obispo, sólo puedo ver los frutos. Si tuviéramos
que juzgar el árbol por sus frutos como Jesús, ¡debo decir que el árbol
es fructífero!”
Cardenal
Christoph Schönborn
(*) El Cardenal Schonborn, Arzobispo de Viena, quién impartió
el Retiro de Cuaresma en 1998 al Santo Padre y a la Casa Papal (y quien
encabezó la comisión eclesial responsable para el “Catecismo de la
Iglesia Católica”), dio el presente testimonio en Lourdes el 18 de
julio de 1998. Las palabras del Cardenal fueron publicadas en la revista
“Gebetsaktion-Medjugorje” No. 50 y en “Stella Maris” No. 343,
pp. 19-20.
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MEDJUGORJE: Posición
de la Iglesia - Opiniones de altos prelados
-
Las apariciones de la Santísima
Virgen en Medjugorje aún no han sido aprobadas por la Iglesia aunque
están permitidas las peregrinaciones y los sacerdotes pueden
ir acompañando grupos, como realmente lo hacen, pero no en forma
oficial. Por otra parte, la iglesia parroquial de Medjugorje ha
sido declarada Santuario.
-
Las apariciones comenzaron en 1981 (el 24 de junio, día de San
Juan el Bautista). El obispo de Mostar -a cuya jurisdicción
pertenece la parroquia de Medjugorje- Mons. Zanic,
al comienzo se mostró favorable y así lo declaró públicamente,
según consta en Glas Koncila del 6 de agosto de 1981. Luego, cambió
de opinión y en 1986 la prensa dio el trascendido de que se había
presentado en Roma con un juicio negativo. La Congregación
para la Doctrina de la Fe, rechazando la conclusión
negativa, asignó a la Conferencia Episcopal Yugoslava para
estudiar las apariciones y expedirse sobre las mismas.
-
La Comisión reconoció los buenos frutos de Medjugorje, de
oración y conversión, y el propio Presidente de la CEY, Mons.
Komarica también así lo reconoció en la homilía del 21 de
noviembre de 1990, que pronunció en ocasión de la Misa de los
peregrinos celebrada en Medjugorje. A esa Misa siguieron otras dadas
por otros Obispos de la Comisión hasta la venida de la guerra.
-
El 11 de abril de 1991, la CEY reunida en Zadar declara
Medjugorje lugar de oración (la edición alemana del 31 de mayo del
Osservatore Romano ofrece los puntos decisivos para la guía pastoral
que surgen de dicha declaración). En la misma declaración la
Comisión no se expide acerca de la sobrenaturalidad de los hechos
(dice non constat de supernaturalitate, con lo cual lo
que se expresa es que no está demostrado que se trate de hechos
sobrenaturales). Esta es la única declaración oficial que rige.
En junio de 1991 estallaba la guerra en Bosnia que duró hasta 1995
resultando el desmembramiento de Yugoslavia en distintos estados.
Medjugorje está en la actual Bosnia- Herzegovina. Por tal razón, al
no existir ya Yugoslavia, la CEY dejó de funcionar y ninguna nueva
comisión se ha formado desde entonces.
-
El 17 de junio de 1991 la Comisión forma una Conferencia
Litúrgica y Pastoral compuesta por dos obispos y dos teólogos
para ayudar a los Frailes Franciscanos -quienes tienen a cargo la
parroquia- a respetar en el mejor de los modos la doctrina católica
del Santuario. Dicha Conferencia nunca pidió cambio alguno acerca de
la práctica pastoral.
-
En agosto del 93, quien había sido Presidente de la Comisión,
Card. Kuharic, a propósito de la declaración de
Zadar expresó lo siguiente: "Luego de tres años de estudios
conducidos por la Comisión, nosotros los obispos hemos reconocido a
Medjugorje como lugar de oración, como Santuario. En lo que respecta
a la sobrenaturalidad, hemos dicho que aún no podemos pronunciarnos
afirmativamente. Por tanto dejemos que este aspecto sea objeto de
ulterior confirmación. La Iglesia no tiene prisa."
-
Durante una entrevista con Mons. Kurt Knotzinger,
Presidente del Instituto Eclesiástico "Marian Lourdes Committee",
Mons. P. Hnilica, s.j. dijo que "el
reconocimiento de Medjugorje de parte de la Iglesia no es posible en
tanto continúen las apariciones. Sin embargo, el silencio de la
Iglesia también significa que, hasta ahora, Roma encuentra que todo
se desarrolla en la vía de la legalidad. Desde mucho tiempo atrás
habría ya elevado la Iglesia su voz si, considerando el aflujo de
millones de peregrinos, hubiese habido algo que dejase que desear, sea
bajo el perfil teológico como bíblico o moral".
-
El mismo Mons. Hnilica, consejero del Papa
para los países del Este, eligió el 25 de marzo de 1994 a Medjugorje
para celebrar el décimo aniversario de la consagración de Rusia y
del mundo al Corazón Inmaculado de María que hizo el Santo Padre
Juan Pablo II. Para esa ocasión invitó a todos los fieles a renovar
la consagración en unión con el Santo Padre. Intervinieron también Mons.
Frane Franic, Arzobispo de Split, y otros
obispos y sacerdotes.
-
Por otra parte, es conocido el juicio favorable que el
Santo Padre ha hecho acerca de Medjugorje en repetidas
ocasiones, así lo atestiguan Obispos como Mons. Hnilica,
amigo personal del Papa, Mons. Pfeifer de Sant'Angelo
(Texas), Mons. Krieger de Brasil, y tantísimos
otros. Mons. Krieger declaró que había hablado con
el Santo Padre el 24 de febrero de 1990 y le dijo que había estado en
Medjugorje 3 veces y que en la semana sucesiva volvería. El Santo
Padre replicó: "Medjugorje es un gran centro de
espiritualidad". Mons. Pfeifer dirigió una Carta
Pastoral a su diócesis en la cual dice: "Durante la visita ad
limina a Roma con los obispos de Texas, en abril pasado, en una
conversación privada con el Santo Padre, le pregunté qué pensaba
acerca de Medjugorje. El Papa habló muy favorablemente de esos
acontecimientos... Decir que en Medjugorje no ocurre nada
significa negar el testimonio viviente y orante de cientos de miles de
personas que han estado allá." En su saludo a la Conferencia
Nacional de la Universidad de Notre Dame (EEUU), en 1994, Mons.
Hnilica refirió las palabras del Santo Padre a un grupo de
americanos en peregrinación a Medjugorje "¡Nuestra Señora
de Medjugorje salvará América!" (Son numerosas las
veces que el Santo Padre emitió opiniones totalmente favorables a
Medjugorje. Las citas y fuentes, en caso de interés, están a
disposición).
-
Mons Wilhem Hegger, Obispo de Bolzano-Bressanone,
en ocasión de la fiesta del Santo Rosario, el 7 de Octubre de 1990,
dio directivas pastorales para la devoción mariana y en las
mismas hablando de Medjugorje dijo: "El mensaje apunta a
renovar a los fieles, la Iglesia y el mundo. Es una invitación a la
oración y a la penitencia... Para muchas personas Medjugorje se ha
vuelto un lugar de oración y de conversión." Tres obispos
eslovacos, el Arzobispo Metropolita Eslovaco Jan Sokol,
y los Obispos Alojz Tzac y Jan Hirka invitaron en carta
oficial a los videntes para que visitaran sus diócesis. El Card.
Siri, Arzobispo de Génova le expresó a Mons. Hnilica, en
1989, lo siguiente: "He notado que las personas que vuelven de
Medjugorje se vuelven apóstoles. Renuevan las parroquias, se reúnen
en grupos de oración, oran delante del Santísimo Sacramento,
organizan conferencias, llevan a Medjugorje a otras personas. Y estos
grupos se expanden cada vez más ¡Ellos renuevan a la Iglesia!"
Lo mismo opinan el Arzobispo Gregroy Yong de Singapur,
el Arzobispo Phillip Hannan de New Orleans y el
Arzobispo Johannes Joachim Degenhardt en una carta dirigida a su diócesis
bajo el título: "Medjugorje: un impulso a renovar la vida
cristiana". Igualmente favorables fueron las opiniones de los
Card. Tomasek ("personalmente creo que
Medjugorje es la continuación de Lourdes y Fátima") y Von
Balthasar, quien recomendaba a los sacerdotes permanecer
confesando para verificar la autenticidad de los acontecimientos,
declaró en una entrevista hecha por el P. Richard Foley, s.j., en
noviembre de 1985: "la teología de Medjugorje suena verdadera.
Estoy convencido de su verdad. Desde el punto de vista católico todo
lo que concierne a Medjugorje es auténtico. Todo lo que allí ocurre
es tan evidente y convincente!". El Obispo Mons. Tarcisio
Carboni de Italia dijo: "Cuando visito un lugar de
apariciones no es para admirar las iglesias o los monumentos. Me
siento en un confesionario y por el tono de las confesiones me formo
mi convicción. Estuve en Medjugorje. No fui a buscar a los videntes o
a los sacerdotes locales. Sólo confesé durante dos días y fue
suficiente para convencerme que el Señor está presente en Medjugorje
y con Él la Virgen Santa!". El Nuncio Apostólico en Paris, Mons.
Antonetti dijo: "¡La Santa Virgen habla en
Medjugorje desde hace 10 años (era 1991) y nadie la escucha!".
El Arzobispo de Sarajevo, Card. Vinko Pulic, apenas
envestido con la nueva dignidad en Roma en su viaje de retorno visitó
Medjugorje. El Arzobispo de Zagreb, Card. Kuharic,
Primado de Croacia, consagró solemnemente a su país eligiendo el título
de Reina de la Paz y antes de la consagración hizo alusión
directa a las apariciones. David du Plessis, quien
fuera Presidente de las Asambleas de Dios (Pentecostales) estuvo en
Medjugorje y no sólo dio su opinión altamente favorable sino que
contó en su libro "Simple y profundo" el testimonio que
recogió del mismo Cardenal quien le expresó: "¿Cómo
puedo dudar que Medjugorje sea obra de Dios? ¿Sabes que medio millón
de jóvenes se han rendido a Cristo? ¡El Señor está sacudiendo a
este país!". Cada fin de semana se necesitan 50 a 60 sacerdotes
para recoger las confesiones y aconsejar a estos jóvenes. ¡Y todo
por estas apariciones!". El Obispo Nicola D'Antonio de
los EEUU en la conferencia sobre Medjugorje en la universidad de Notre
Dame declaró: "¡Hay más conversiones en Medjugorje que en
cualquier otra parte del mundo. No recuerdo que en el pasado se haya
verificado algo parangonable a Medjugorje!"
-
Hasta ahora han ido varios millones de peregrinos, algunas
estimaciones indicaban -basándose en el número de partículas
consagradas- más de 18 millones de peregrinos en 1991 y más de
30.000 entre sacerdotes y obispos habían llegado hasta Medjugorje
(muchos de los obispos estimulados a ir por el propio Santo Padre).
-
El Cardenal Glemp,
Primado de Polonia, estando en Fátima el 13 de Octubre de 1996, citó
a Medjugorje entre los grandes santuarios marianos del mundo. En
el mismo mes, el Card.
Echevarria en ocasión de la Conferencia Mariana en Quito dijo: "Mi
presencia aquí desea confirmar mi convicción que para renovar la
Iglesia, en Ecuador y en todo el mundo, el impulso viene de Medjugorje!"
-
Mons.
Dr. Franc Kramberger, Obispo de Maribor (Eslovenia) habla sobre
Medjugorje:
Durante la Misa celebrada en Ptujska
Gora el 10 de Noviembre de 2001, el Obispo de Maribor dijo en su
homilía: “Los saludo a todos ustedes que son amigos y
peregrinos de Nuestra Señora de Medjugorje. Especialmente saludo
hoy a nuestro respetado y excelente huésped, el franciscano Padre
Jozo Zovko. En su prédica nos acercó al misterio de Medjugorje.
Medjugorje no es tan sólo el nombre de un lugar en Bosnia
Herzegovina sino que Medjugorje es un lugar de gracia donde
Nuestra Señora está apareciendo de un modo especial. Medjugorje
es un lugar donde aquellos que han caído nuevamente se levantan,
y todos aquellos que van en peregrinación encuentran una estrella
que los conduce y les muestra una nueva dirección en la vida. Si
mi diócesis, toda Eslovenia y todo el mundo se volviese a
Medjugorje, no ocurrirían los acontecimientos que se están dando
en estos últimos meses”.
-
El
Cardenal
Christoph Schönborn,
durante una prédica dada el 1o. de diciembre de 2002 en la
Catedral de Viena, expresó: "Sin emitir un juicio oficial
desde la Iglesia sobre Medjugorje, puedo asegurar y repetir una
cosa: ese lugar es verdaderamente lugar de misión del cielo donde
se experimentan grandes gracias, una misión celestial. Miles y
miles de personas se encuentran allí con la oración, la
confesión, la reconciliación, la sanación y una fe más
profunda" (el texto íntegro de la predicación del
Cardenal puede encontrarse en www.kath.net
bajo el título "María: Misión en su Corazón").
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Situación
acerca del P. Jozo Zovko
La situación del P. Jozo como miembro de la Orden Franciscana y
como sacerdote está claramente expuesta en las recientes siguientes
cartas del Vicario General de la Orden Franciscana de Frailes
Menores y del Provincial de la Provincia de Herzegovina, que
transcribimos a continuación:
Vicario
General de los Franciscanos acerca de la situación de Fr. Jozo Zovko
Joyce Lang
Nov 22, 2002
http://www.medjugorje.hr/ulazakenstipe.htm
Situación acerca de Fr. Jozo Zovko
21-11-2002 – Muchas personas nos contactan regularmente con
preguntas acerca de la situación del Franciscano Fr. Jozo Zovko, OFM.
Es por esto por lo que publicamos la "Atestación de Buena
Conducta" emitida por Fr. Stefano Ottenbreit, OFM, Vicario
General de la Orden de Frailes Menores (OFM) y una carta de Fr. Slavko
Soldo, OFM, Provincial de la Provincia Franciscana de Herzegovina
Franciscan de la Asunción de la BVM.
Fr. Stefano Ottenbreit, Vicario General de la Orden, escribe:
"Yo Fr. Stefano Ottenbreit, abajo firmante, Vicario General de la
Orden de los Frailes Menores, testifico que Fr. Jozo Zovko es un
Miembro en pleno derecho de la Provincia de la Asunción de la Beata
Virgen María en Herzegovina de nuestra Orden. Asimismo, declaro a
quien corresponda que nunca ha sido suspendido de nuestra Orden."
Firmado y sellado con el sello de la Orden en nuestra Curia General en
Roma, en este 21 de Noviembre del año del Señor de 2002.
In fide, Fr. Stefano Ottenbreit, OFM, Vicario General
Fr. Slavko Soldo, OFM, Provincial de la Provincia Franciscana
de Herzegovina de la Asunción de la BVM, escribe:
"Fr. Jozo Zovko is un miembro de nuestra
comunidad en pleno derecho. Él ha sido párroco en Medjugorje cuando
se iniciaron las apariciones de la Santísima Madre en 1981. Era en la
época del régimen comunista en nuestro país. Como párroco de
Medjugorje, Fr. Jozo fue encarcelado por la corte comunista. Luego que
fue liberado de la prisión continuó difundiendo el mensaje de la
Santísima Madre Reina de la Paz.
Fr Jozo Zovko es conocido en nuestra
comunidad como sacerdote carismático que ha sufrido por su fe y
continúa sufriendo. Dedica largas horas de su tiempo a la oración, a
la guía espiritual y a la prédica. La mayor parte del tiempo está
en la iglesia, a menudo por 10 horas por día.
Aquellos que se oponen a las apariciones de
la Santísima Madre en Medjugorje está constantemente tras el P. Jozo,
tratando de frenar su misión, pero aquellos que aceptan Medjugorje lo
consideran un sacerdote dedicado y lo invitan a conducir retiros y a
orar por ellos en sus necesidades. Entre quienes lo han invitado hay
muchos sacerdotes y obispos. El P. Jozo es incansable en su servicio.
Él solicitó permiso para viajar a los Estados Unidos y le fue
otorgado. Espero que esto servirá de ayuda para ustedes.
¡Paz y todo lo bueno!"
Mostar, Noviembre 14, 2002, Fr. Slavko Soldo, Provincial
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Mons.
Hnilica habla sobre Medjugorje
Publicamos a continuación la traducción de la entrevista realizada
en octubre del 2004 por Marie Czernin, de la Revista Pur, al Obispo
Pavel Hnilica, un viejo amigo del Papa Juan Pablo II, que vive en Roma
desde los tiempos de su fuga de Eslovaquia en los años 50.
Recomendamos
su lectura y rogamos su difusión.
Mensajeros
de la Reina de la Paz
Obispo Hnilica, Ud. pasó mucho tiempo cerca del Papa Juan Pablo II y
pudo compartir con él momentos muy personales. ¿Tuvo ocasión de
hablar con el Papa sobre los acontecimientos de Medjugorje?
Cuando en 1984 visité al Papa en Castel Gandolfo y almorcé con él, le
conté acerca de la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María
que había podido cumplir el 25 de marzo de aquel mismo año, en manera
totalmente inesperada, en la Catedral de la Asunción en el Kremlin de
Moscú, así como la Virgen lo había pedido en Fátima. Él quedó muy
conmovido y dijo: “La Virgen te ha guiado hacia allí con su mano” y
yo respondí: “No, Santo Padre, me ha llevado en brazos!”.
Luego me preguntó qué pensaba de Medjugorje y si yo había estado allí.
Respondí: “No. El Vaticano no me lo ha prohibido pero me lo ha
desaconsejado”. Entonces, el Papa me miró con mirada resuelta y dijo:
“Ve de incógnito a Medjugorje, así como fuiste a Moscú. ¿Quién te
lo puede prohibir?”. De este modo el Papa, sin darme un permiso
oficial, había encontrado una solución. Luego, se dirigió a su
estudio y tomó un libro sobre Medjugorje, escrito por René Laurentin.
Comenzó a leerme alguna página y me hizo notar que los mensajes de
Medjugorje están relacionados con los de Fátima: “Ves, Medjugorje es
la continuación del mensaje de Fátima”. Fui tres o cuatro veces de
incógnito a Medjugorje, pero el entonces Obispo de Mostar-Duvno Pavao
Zanic me escribió una carta en la que me intimaba a no ir más a
Medjugorje, en caso contrario le escribiría al Papa. Evidentemente,
alguien le había informado de mis estadías, pero por cierto no tenía
yo miedo del Santo Padre.
¿Tuvo
después alguna otra posibilidad de hablar de Medjugorje con el Papa?
Sí, la segunda vez que hablamos de Medjugorje –lo recuerdo bien- fue
el 1 de agosto de 1988. Una comisión médica de Milán, que por
entonces había examinado a los videntes, visitó al Papa en Castel
Gandolfo. Uno de los médicos hizo notar que el Obispo de la diócesis
de Mostar creaba dificultades. Entonces el Papa dijo: “Dado que es el
obispo de la región, debéis escucharlo” y luego, volviéndose serio,
agregó: “Pero, deberá rendir cuenta ante al ley de Dios de haber
administrado el asunto justamente.” El Papa permaneció un momento
pensativo y después dijo: “Hoy el mundo está perdiendo el sentido de
lo sobrenatural, es decir, el sentido de Dios. Pero muchos reencuentran
este significado en Medjugorje por medio de la oración, el ayuno y los
sacramentos”. Fue el testimonio más bello y explícito sobre
Medjugorje. Me impactó porque la comisión que había examinado a los
videntes (se refiere a la declaración de Zadar) declaró entonces: Non
constat sobrenaturalitate. Por lo contrario, el Papa había
comprendido desde hacía tiempo que en Medjugorje ocurría algo
sobrenatural. De los más variados relatos sobre los
acontecimientos de Medjugorje, el Papa se había podido convencer que en
aquel lugar se encuentra a Dios.
¿No
puede haber ocurrido que mucho de lo que ocurre en Medjugorje haya sido
inventado y que antes o después se verá que el mundo cayó en un gran
fraude?
Hace algunos años. en Marienfried, hubo un gran encuentro de jóvenes
al que también fui invitado. Entonces un periodista me preguntó: “Señor
Obispo, ¿no piensa que todo lo que ocurre en Medjugorje tenga como
origen al diablo?”. Le respondí: “Soy jesuita. San Ignacio nos enseñó
que hay que discernir los espíritus y que cada evento puede tener tres
causas o razones: humana, divina o diabólica”. Al fin tuvo que
admitir que todo lo que ocurre en Medjugorje no es explicable desde el
punto de vista humano, o sea que jóvenes totalmente normales atraigan a
ese lugar millares de personas que llegan cada año para reconciliarse
con Dios. Mientras tanto, a Medjugorje se lo llama el confesonario del
mundo. Ni en Lourdes ni en Fátima se verifica el fenómeno de tantísimas
personas que se confiesan. ¿Qué ocurre en un confesonario? El
sacerdote libera a los pecadores del demonio. Le respondí al
periodista: “Ciertamente, el demonio ha logrado hacer muchas cosas,
pero hay algo que seguramente no puede hacer. ¿Puede el demonio mandar
a las personas a confesarse para liberarse de sí mismo?”. Entonces el
periodista se puso a reír y comprendió qué quería decir. La única
razón que queda, por tanto, es ¡Dios! Después le referí al Santo
Padre también esta conversación.
¿Cómo
podría resumir en un par de frases el mensaje de Medjugorje? ¿Qué
distingue estos mensajes de los de Lourdes o de Fátima?
En todos estos tres lugares de peregrinación la Virgen invita a la
penitencia, al arrepentimiento y a la oración. En esto, los mensajes de
los tres lugares de apariciones se asemejan. La diferencia está en que
los mensajes de Medjugorje duran desde hace 24 años. Esta continuidad
intensa de apariciones sobrenaturales no ha disminuido en los últimos años.
Tanto es así que siempre más intelectuales se convierten en este
lugar.
Para
algunas personas los mensajes de Medjugorje no son dignos de fe porque
luego estalló la guerra. Por lo tanto, no sería lugar de paz sino de
conflictos.
Cuando en 1991 (exactamente 10 años después del primer mensaje: “¡Paz,
paz y sólo paz!”) estalla la guerra en Bosnia-Hergezovina, yo me
encuentro almorzando con el Papa y él me pregunta: “¿Cómo se
explican las apariciones de Medjugorje si ahora en Bosnia está la
guerra?”. La guerra fue verdaderamente algo terrible.
Le respondí al Papa: “Y sin embargo ahora está ocurriendo lo mismo
que aconteció en Fátima. Si entonces hubiésemos consagrado Rusia al
Corazón Inmaculado de María se podría haber evitado la Segunda Guerra
Mundial y también la difusión del comunismo y del ateísmo. Justo
después que Ud., Santo Padre, llevó a cabo esta consagración en 1984,
en Rusia hubieron grandes cambios a través de los cuales comenzó la caída
del comunismo. También en Medjugorje, al
inicio, la Virgen advirtió que habrían de estallar guerras si no nos
convertíamos, pero nadie tomó seriamente estos mensajes. Esto
significa que si los obispos de la ex-Yugoslavia hubieran tomado
seriamente los mensajes –naturalmente aún no puede la Iglesia
conceder un reconocimiento definitivo, ya que las apariciones están en
curso- quizás no se habría llegado a este punto”. El Papa me dijo:
“Entonces el Obispo Hnilica está convencido de que mi consagración
al Corazón Inmaculado de María haya sido válida”, y yo respondí:
“Ciertamente que fue válida, el punto es sólo cuántos obispos han
cumplido esta consagración en comunión (en unión) con el Papa”.
Volvamos
nuevamente al Papa Juan Pablo y a su especial misión...
Sí. Hace algunos años, cuando el Papa estuvo mal de salud y comenzaba
a caminar con el bastón, le volví a contar lo de Rusia durante un
almuerzo. Luego, se apoyó en mi brazo para que lo acompañase al
ascensor. Ya temblaba mucho y repitió durante cinco veces, con voz
solemne, las palabras de la Virgen de Fátima: “Finalmente mi Corazón
Inmaculado triunfará”. El Papa sentía verdaderamente tener esa gran
misión por Rusia. También entonces subrayó que Medjugorje no es otra
cosa que la continuación de Fátima y que debemos redescubrir el
significado de Fátima. La Virgen nos quiere educar en la oración, la
penitencia y en una mayor fe. Es comprensible que una madre se preocupe
de sus hijos que están en peligro y así hace la Virgen en Medjugorje.
Le expliqué también al Papa que el mayor movimiento mariano parte hoy
de Medjugorje. En todas partes hay grupos de oración que se reúnen en
el espíritu de Medjugorje. Y él lo confirmó.
Algunos
se maravillan de que ninguno de los videntes de Medjugorje, una vez
crecidos, haya entrado en el convento o se haya hecho sacerdote. Este
hecho ¿puede ser interpretado como un signo de nuestro tiempo?
Sí, lo veo en modo positivo, porque podemos ver que estas personas que
la Virgen ha elegido son simples instrumentos de Dios. No son ellos los
autores que han elucubrado todo sino que son colaboradores de un más
vasto proyecto divino. Solos no tendrían la fuerza. Hoy es
particularmente necesario que la vida de los laicos se renueve. Hay, por
ejemplo, también familias que viven esta consagración a la Virgen, no
sólo monjas o sacerdotes. Dios nos deja la libertad. Hoy debemos dar un
testimonio al mundo: quizás en el pasado tales testimonios límpidos se
encontraban mayormente en los conventos, pero hoy necesitamos estos
signos también en el mundo. Ahora bien, es sobre todo la familia la que
debe renovarse porque la familia hoy se encuentra en una crisis
profunda. No podemos conocer todos los planes de Dios pero, seguramente,
debemos hoy santificar la familia. ¿Por qué hay menos vocaciones?
Porque hay menos familias santas. También el matrimonio es una gran
vocación.
¿Qué
piensan hoy de Medjugorje sus colegas obispos?
Marija Pavlovic-Lunetti, una de las videntes que aún recibe mensajes de
la Virgen, una vez lloró delante mío porque había sabido que algunos
obispos ponían en duda la autenticidad de los mensajes. El entonces
Obispo de Mostar, Pavao Zanic, hasta había llegado a definirla como una
mentirosa. Mi respuesta al Obispo de Mostar fue: “Usted se equivoca.
Piense sólo en cómo se comportan normalmente los chicos en una gran
familia. Si les es confiado un secreto especial, el día siguiente ya
pelean y le cuentan el secreto a los otros. Si yo fuese la Virgen habría
elegido un chico solo y no seis, porque me habría parecido demasiado
arriesgado. Pero estos chicos fueron durante muchos años torturados
(mentalmente quiere decir) por la policía y sin embargo no revelaron
nada”. Indudablemente, quizás estos mensajes no son tan
profundos y misteriosos como los de Fátima, pero aquí se trata de una
trasposición de los mensajes de Fátima, como lo ha entendido también
el Papa. No bastan sólo grandes mensajes, que luego no pueden ser
divulgados. A través de Medjugorje son divulgadas la oración continua
y también la penitencia. Maravilla que en Medjugorje la gente ayune a
pan y agua, aún dos veces a la semana, se consagre al Corazón de la
Virgen y la veneren.
En los años 80, una vez vinieron a mí seis obispos brasileros porque
habían escuchado decir que yo me interesaba por Medjugorje. Me pidieron
si podía lograr que pudiesen concelebrar una Santa Misa con el Papa.
Luego querían ir a Medjugorje. El Papa accedió recibirlos pero su
secretario, Mons. Stanislaw Dziwicz, dijo inmediatamente: “Os ruego no
digáis que el Papa os ha recibido en una Misa privada porque vais a
Medjugorje, sino que os ha invitado porque habéis venido del lejano
Brasil”. Esto significa que naturalmente el Papa nunca ha reconocido
explícitamente y oficialmente Medjugorje, porque no quiere anticipar al
obispo de la diócesis de Mostar. El mismo Papa habría ido gustosamente
a Medjugorje, pero para eso el Obispo de Mostar debería haber dado una
clara señal.
Cuando hace dos años el Papa fue a Croacia y hubo en Zagreb, en ocasión
de la beatificación del Cardenal Stepinac, un encuentro de unos 50
obispos y del cual participé también yo. Entonces saludé los obispos
que ya conocía. Luego, uno de ellos me dijo con cordialidad: “Soy el
nuevo Nuncio Apostólico en Zagreb, y Ud. vendría a ser entonces ¡el
Legado Apostólico de Medjugorje!”. Lo dijo no en tono despreciativo
sino de amistad.
Aunque el Cardenal Kuharic, de Zagreb, nunca se pronunció públicamente
sobre Medjugorje, me dijo sin embargo: “Allí ocurren cosas muy
interesantes”. En 1994, 10 años después de la solemne consagración
del mundo al Corazón de María, el Papa invitó a rezar especialmente
por Bosnia, donde aún estaba la guerra. Fue entonces que fui a
Medjugorje donde encontré al Obispo de Mostar. Él me preguntó porqué
había ido a lo que respondí: “El Papa nos ha exhortado a rezar por
la paz en Yugoslavia, en los santuarios marianos. Por ello hemos venido
a un lugar de peregrinación que se encuentra próximo a estos
acontecimientos”. El obispo me corrigió diciendo que no era un lugar
de peregrinación sino sólo un lugar de oración. Entonces le pregunté
cuál era la diferencia y le dije también que debíamos reconocer que
la ayuda mayor que llegaba a Croacia y a Bosnia durante la guerra venía
de los grupos de oración de Medjugorje. Aún así, el obispo quiso
minimizar estos hechos. El Obispo de Split, en cambio, tuvo siempre una
actitud muy positiva respecto de Medjugorje y es interesante constatar
que su ciudad fue preservada de la guerra.
En aquel tiempo el Papa me preguntó si era cierto que en Medjugorje y
en Split no pasó nada durante la guerra. Sí, le respondí.
¿Ha
cambiado la posición oficial de la Iglesia con respecto a Medjugorje en
los últimos años?
Sólo en los últimos 10 años, millones de personas han peregrinado a
Medjugorje. Si la Iglesia creyese verdaderamente que en este lugar se
divulga algo contrario a la fe o a la moral, entonces se habría visto
obligada a tomar medidas contra Medjugorje. Habría hecho de todo para
proteger a los hombres de este fenómeno. El hecho de que calla es un
buen signo, un reconocimiento de Medjugorje. Basta deshojar el registro
parroquial para ver cuántos sacerdotes celebran cada año la Santa Misa
en Medjugorje. No vendrían si hubieran descubierto algo que pusiese en
duda la veracidad de los mensajes. De los frutos se reconocerá si aquí
ha crecido un árbol bueno o un árbol malo.
¿Cuál
ha sido su experiencia espiritual personal en Medjugorje?
Tuve la fortuna de poder encontrar personalmente a los videntes y así
poder hacerme una idea clara sobre ellos. Llegué a ganarme la confianza
de ellos y tuve la sensación de ser personalmente introducido a los
misterios de Medjugorje, así como había ocurrido antes con Fátima y
con Lourdes, cuando pude encontrar a Sor Lucía y al Obispo de Fátima.
Fui feliz y me sentí también privilegiado de poder participar tan de
cerca de los eventos de Medjugorje. Aún ahora, cuando a veces hablo con
Vicka Ivankovic-Mijatovic o con Marija Pavlovic-Lunetti, me siento
cercano a ellos. Por ello, pruebo ante ellos también una cierta
responsabilidad, me siento parte de una gran familia.
En
uno de los primeros mensajes, según lo que se dice, la Virgen afirmó
que éstas serían las últimas apariciones. Muchas personas piensan con
esto en el fin del mundo y en el Apocalipsis. ¿Cómo se lo debe
interpretar correctamente?
Sí, lo he escuchado, pero a menudo en las profecías se habla del “último
día”. Ya san Pablo hablaba de ello. Nosotros vivimos en el último día,
pero los verdaderos profetas nunca han indicado una fecha precisa en la
que estas profecías se habrían de verificar. Jesús mismo dijo
que ni siquiera el Hijo del hombre conocía el momento en el que sería
el “segundo adviento” y el “juicio final”: sólo el Padre lo
sabe. Por ello, se puede decir lo mismo que se decía de Fátima:
Medjugorje es la mayor intervención de Dios en la historia de la
humanidad.
(A
este respecto Mirjana ha aclarado recientemente que la Virgen no dijo
que serían las últimas apariciones en absoluto sino que no volvería a
aparecer en el futuro como lo ha hecho en estos tiempos. Se entiende con
tanta frecuencia y en tantas partes del mundo).
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El
movimiento espiritual de la Reina de la Paz
Fecha: 20 de julio de 2005, publicada 25 de
junio de 1997
Categoría: Sacerdotes
de Medjugorje, Medjugorje
en la Iglesia
Firman la nota: Msgr.
Frane Franic, Msgr. Paolo Maria Hnilica, SJ, Fra Tomislav Pervan,
OFM, Fra Ivan Landeka, OFM, Fra Jozo Zovko, OFM, Fra
Slavko Barbaric, OFM, Fra Leonard Orec, OFM

Extraído
de www.medjugorje.ws/es/articles/medjugorje-priests/spiritual-movement-queen-of-peace
Muy queridos amigos de los grupos de oración de Medjugorje:
Esta carta expresa el profundo afecto que nos une al mensaje de
Medjugorje! Sabiendo que muchas personas (obispos, sacerdotes,
religiosos y laicos) han dado un testimonio agradecido por los múltiples
frutos espirituales derivados de este mensaje deseamos, con esta
carta, haceros partícipes de este testimonio comunitario que debe
contribuir a la defensa de esta obra de María que se ha difundido en
el mundo entero y que continúa, sin embargo, siendo amenazada.
Nadie puede negar - aunque haya de hecho quien intente hacerlo - que
el movimiento espiritual de la Reina de la Paz es una realidad viva
dentro de la Iglesia, suscitado por un espíritu de oración y no
por iniciativa humana. Este río de luz, de vida, de paz y de amor
hacia la Madre de Dios, ha engendrado por doquier grupos de oración,
ha inspirado conversiones, y continúa sanando y consolando los
corazones de todos aquellos fieles que han encontrado en la
simplicidad del mensaje de la Reina de la Paz una dirección auténtica
para volver a descubrir el Evangelio y retornar al corazón de la
Iglesia. Ya no se pueden contar las conversiones ocurridas en
Medjugorje, y gracias a ese mensaje muchos que habían abandonado la
Iglesia han vuelto a ella y muchos otros han aprendido a amarla
todavía más.
Hasta ahora no se ha dictaminado un juicio definitivo por parte de
las autoridades eclesiásticas competentes, acerca de estas
apariciones iniciadas en el año 1981 y que todavía continúan. Sin
embargo, es un hecho innegable que este movimiento espiritual de la
Reina de la Paz, surgido en torno a sus mensajes, es uno de los
mayores y más auténticos movimientos de oración de este siglo
veinte. Un movimiento que vive en la Iglesia y para la Iglesia, ya
que incluye a fieles, clero, religiosos y obispos, los cuales han
dado y continúan dando de diversos modos, un testimonio público
acerca de los múltiples beneficios espirituales que Medjugorje ha
aportado a la vida de tantos fieles, principalmente aquél que alude
al retorno a la vida de oración.
Son decenas de millones los peregrinos que han acudido a Medjugorje
para orar. Son miles los sacerdotes y centenares los obispos que han
celebrado allí la Santa Misa y que han escuchado durante largo
tiempo confesiones de penitentes transformados por la gracia
maternal de María Santísima. Muchos de ellos han regresado a sus
diócesis dando un testimonio unánime: "en Medjugorje la gente
se convierte!" Son conversiones que llaman la atención de los
pastores porque son "conversiones duraderas". Es ya
imposible contar el número de personas que han experimentado en
este lugar la presencia de María, así como los relatos de conversión
personal, de curaciones espirituales y corporales, de vocaciones al
sacerdocio y a la vida consagrada nacidos de la gracia de Medjugorje.
Estos son algunos de los principales frutos espirituales que han
llevado a muchos a concluir que la Reina de la Paz se halla
verdaderamente presente en Medjugorje y que esta presencia de María
explica la rápida difusión del Movimiento de oración relacionado
filialmente con Ella en todo el mundo.
Hoy día, en todos los continentes, son muchos los grupos de oración
que han encontrado en el mensaje de la Reina de la Paz una luz de
esperanza y de consuelo. Ellos constituyen una presencia cristiana,
viva y operante en el seno de la Iglesia. Piénsese, por ejemplo, en
las ayudas caritativas que tantos grupos de oración de Medjugorje
han enviado del mundo entero a Bosnia-Herzegovina y a otros países
durante y después de la guerra. Ninguna otra organización
humanitaria ha hecho tanto para ayudar a los damnificados de la
guerra como los voluntarios de la Reina de la Paz. Y esto solamente
lo decimos para dar gloria a Dios.
Diócesis, parroquias, institutos y órdenes religiosas, seminarios
y conventos, escuelas y lugares de trabajo, hogares domésticos y
numerosos otros lugares en la Iglesia y en el mundo han sido tocados
por la gracia de Medjugorje, por la presencia - nosotros y tantos
otros así lo creemos - de la Reina de la Paz, que se ha manifestado
por primera vez en este lugar el 24 de junio de 1981 y continúa
haciéndolo en nuestros días. Esta presencia maternal nos hace
recordar lo sucedido en Guadalupe, en Lourdes y en Fátima. Estos y
otros lugares de apariciones marianas eran inicialmente como
desiertos espirituales, pero después de la visita maternal de María
ha florecido la vida, ha retornado la esperanza, se ha implorado el
perdón y la paz ha vuelto.
No falta quien intenta devaluar la realidad espiritual de Medjugorje
diciendo: "en cada lugar donde se ora hay conversiones. Se
puede siquiera objetarles esto: por qué entonces se reza cada vez
menos hoy en día en las parroquias, en los seminarios, en las
escuelas, en las fábricas, en las familias...? Por qué en
Medjugorje se reza tanto? Cómo es posible que la parroquia
franciscana de una pequeña aldea haya llegado a ser para el mundo
entero una llamada a la oración tan grande y eficaz?
Según la convicción de muchos, este oasis de paz ha llegado a ser,
por gracia de Dios, uno de los lugares de culto mariano en la
Iglesia donde más se ora y donde hay más conversiones.
Ciertamente, al decir esto no se pretende imponer la creencia en las
apariciones de Medjugorje, simplemente se quiere dar un testimonio
sereno, con pleno respeto hacia los que tienen una opinión
diferente. Sobre el árbol de Medjugorje no ha crecido ninguna herejía,
ni han sido impuestos a los peregrinos modos de pensar o de actuar
en contra de la moral o la liturgia católicas, o contra los
sacramentos, ni se han transmitido enseñanzas que hayan
escandalizado a los fieles como a veces, desgraciadamente, sucede en
otras partes.
Nos disgusta tener que decirlo, pero nos hace sufrir la actitud de
aquellos que condenan Medjugorje, dejando a tantos fieles perplejos
y desorientados. El año pasado se difundieron muchas afirmaciones
ambiguas y distorsiones en ciertas publicaciones, dando a entender
que la Iglesia había condenado oficialmente las apariciones o que,
como mínimo, existían serias dudas con respecto a ellas.
Por
eso, en agosto de 1996, tuvo que intervenir el portavoz oficial del
Santo Padre, Dr. Navarro Valls, para afirmar que "con respecto
a Medjugorje no ha habido ningún cambio". Tal pronunciamiento
oficial se había hecho necesario a consecuencia de la difusión de
noticias en la prensa de todo el mundo que afirmaban que el Vaticano
prohibía las peregrinaciones a Medjugorje. En cambio, precisamente
este comunicado providencial del Vaticano, reafirmaba que todos podían
acudir en peregrinación privada a Medjugorje, es decir, que los
laicos podían continuar organizando peregrinaciones a este lugar de
oración.
La Reina de la Paz vino a Bosnia-Herzegovina no para sembrar cizaña
o para generar contiendas en el interior de la Iglesia, sino para
proponer un mensaje de paz y de reconciliación a pueblos que
algunos años después serían arrojados al infierno de una guerra
que en poco tiempo masacraría estas tierras. Su voz clamó como en
un desierto. Ella vino a advertir, a prevenir y a suplicar a sus
hijos que sin la conversión del corazón no se podía obtener la
paz verdadera. La paz que existía en 1981 era sólo aparente: diez
años después la guerra estalló; pero esto, aquí en la tierra,
nadie lo sabía. Durante la época de las primeras apariciones no se
entendía por qué en un país donde existía una convivencia pacífica,
la Señora de las apariciones hablaba de la necesidad de un retorno
urgente a Dios para obtener la paz verdadera. El 26 de junio de
1981, Ella se apareció llorando ante una gran cruz. El 26 de junio
de 1991 cayeron las primeras bombas sobre el aeropuerto de Ljubljana
en Eslovenia.
La Virgen María ha venido precisamente para abrir los corazones a
la paz, para educar las conciencias a dar y a recibir el perdón.
Refiriéndose a esta extraordinaria obra mariana de reconciliación,
el entonces Arzobispo de Split, Monseñor Frane Franic, dijo:
"La Reina de la Paz ha hecho más en seis años de apariciones
en Medjugorje que nosotros, todos los obispos juntos, en cuarenta años
de vida pastoral en nuestras diócesis". En efecto, nadie como
la Reina de la Paz había hecho tanto por la paz en
Bosnia-Herzegovina. Cuando la guerra estalló, aquella frase de
Mons. Frane Franic resultó ser más verdadera que nunca. El mensaje
profético de la Reina de la Paz resonaba con más fuerza que nunca
cuando las bombas que cayeron en torno a Medjugorje no dañaron esta
aldea débil y desarmada. De repente, uno se daba cuenta dramáticamente
de que el mensaje de María no había sido suficientemente creído
ni acogido.
Medjugorje es como Kibeho (Ruanda, Africa), donde la Virgen también
se manifestó en 1981 para advertir y llamar a los corazones de sus
hijos a la conversión antes de que fuera demasiado tarde. Algunos años
después estalló una tremenda guerra civil que golpeó como un
flagelo apocalíptico aquellas poblaciones africanas. Medjugorje es
también similar a Fátima, donde María habló con tres niños
pastores, muy elogiados hoy día pero obstaculizados en su tiempo.
La Reina del Rosario les habló ya en 1917 del advenimiento de una
guerra más grande que la primera guerra mundial, y del castigo que
desde Rusia se abatiría sobre el mundo entero si la humanidad no se
convertía consagrándose a su Corazón Inmaculado. Por desgracia
para el mensaje de Medjugorje, que como el de Fátima habla de paz y
de conversión, el camino en la Iglesia no es fácil, teniendo el
mismo destino que el de los profetas: muchas conversiones pero también
muchas persecuciones, muchas gracias pero también muchas luchas.
Como con los profetas, sólo después de muchos sufrimientos y
tribulaciones, los hombres llegarán a entender verdaderamente la
importancia de este mensaje.
Hoy son muchos entre obispos, clero y fieles del mundo entero los
que ya han reconocido en este mensaje mariano proveniente del Este
una auténtica admonición maternal a la conversión, y muchos lo
consideran como uno de los mensajes más fructíferos para la
Iglesia en el siglo veinte. Un mensaje profético de esperanza y de
paz que hoy en día, a la luz del pasado reciente de guerra y de
desesperación, no deja de conmovernos a todos. No es quizás
evidente la relación entre la guerra devastadora que ha estallado
en Bosnia-Herzegovina y el mensaje edificante de Medjugorje? Guerra
destructora que ni siquiera ha provocado un rasguño al lugar que
Dios ha elegido para difundir este extraordinario mensaje de paz y
de conversión. Medjugorje, por gracia de Dios, resplandece hoy aún
más bella y grande que nunca! Su mensaje ha cruzado los confines de
los países del Este - entonces todavía separados de los del Oeste
- para llenar de esperanza los corazones de los fieles de cada una
de las naciones con el don pascual de la Paz. "Mir, Mir, Mir",
estas palabras de la Reina de la Paz son aún hoy en día más
actuales que nunca.
Medjugorje da testimonio en la Iglesia, una vez más, del papel de
Mediadora y Abogada que la "Mujer vestida de Sol" ha
recibido por Voluntad de Dios en la Historia de la Salvación. Ella
ha conseguido acercar el Este al Oeste, no con la diplomacia, sino
con la oración y la reconciliación, con el potente anuncio evangélico
que nos hace recordar Medjugorje: el amor a la Cruz de Cristo es el
único camino para vencer el Mal.
Haber recordado estos acontecimientos era un deber de honestidad con
respecto al mensaje de Medjugorje. Y precisamente a la luz de estos
"signos de los tiempos", nos parece tan urgente retornar a
meditar y a vivir con un nuevo entusiasmo los mensajes de la Reina
de la Paz. Mensajes simples y aparentemente repetitivos, pero que
contienen la llamada afligida de una Madre que nunca ha dejado de
hacer sentir su voz en el transcurso de los siglos. Una voz y una
presencia maternal que ha aconsejado a los pueblos, los ha llamado a
volver a las verdades esenciales proclamadas por la Iglesia y a
reconducirles finalmente a su regazo como naciones reconciliadas con
su Padre y Creador.
Los acontecimientos de Medjugorje tienen lugar en un período de la
historia de la humanidad particularmente amenazado por las fuerzas
del Maligno. Basta pensar en que las apariciones de Medjugorje se
dieron aproximadamente después de un mes del atentado contra el
Papa. Cómo habría podido la Reina de la Paz permanecer indiferente
ante el odio y la violencia devastadora de Satanás, que estaba
preparando en la oscuridad uno de los ataques más violentos que la
historia ha conocido y que continúa patente en la ciudad de
Sarajevo? Nos habríamos asombrado si el mensaje de Medjugorje no
hubiese existido, pero no hay razón de extrañarse por el hecho de
que Medjugorje existe! No hay motivos para escandalizarse si,
gracias a Dios, tal como en Fátima, también en Medjugorje ha
brillado la luz de Dios en medio de las tinieblas de este fin de
siglo. En todos estos años, los seis videntes han proclamado este
mensaje de luz de acuerdo con cada uno de los otros, transmitiéndolos
sin ni siquiera contradecirse entre sí, a pesar de todos los obstáculos
y sufrimientos que los comunistas - y no sólo ellos - les han
causado. Cómo hubieran podido resistir sin una gracia especial de
Dios?
"Medjugorje es la continuación de Fátima" dijo el Santo
Padre Juan Pablo II al obispo Pablo María Hnilica SJ, en 1984. Cuántas
veces el Papa ha hablado favorablemente de Medjugorje con
cardenales, obispos, sacerdotes y grupos de fieles que han acudido a
visitarle e informarle acerca de Medjugorje. El Vicario de Cristo,
tan atento al curso de la historia, nunca ha vacilado en manifestar
su amor y su gratitud hacia el mensaje de Medjugorje. "Protejed
Medjugorje", el Papa dijo también al franciscano Padre Jozo
Zovko que pagó con la cárcel su fidelidad a las apariciones de
Medjugorje cuando era párroco de ese lugar en 1981. Juan Pablo II
no sólo ha manifestado su benevolencia hacia Medjugorje sino que
también ha expresado más de una vez (como recientemente ha
testimoniado el Presidente croata) su deseo de visitar Medjugorje.
Con su presencia en Medjugorje en este año consagrado a su Hijo,
Salvador del mundo, la Madre de Dios continúa alentándonos a
seguir al Papa, el Vicario de Cristo, dondequiera que vaya.
Medjugorje se ha convertido, como Fátima, en un centro
internacional de oración y de apoyo espiritual para la Iglesia
universal y en modo particular para el ministerio de Juan Pablo II.
La Reina de la Paz también se ha hecho presente en Medjugorje para
confirmar el "Totus Tuus" del Santo Padre y para ayudarle
así a llevar a término la inmensa tarea que el Señor le ha
encomendado. Esta tarea, como nos recuerda él a menudo, consiste en
introducir a la Iglesia en el Tercer Milenio. Quién mejor que él
está preparado a través del sufrimiento para abrir la Puerta Santa
en la Navidad de 1999 y para romper el sello de este umbral dando
entrada a la Misericordia de Dios en lo más profundo de la Iglesia?
También nosotros, queridos hermanos y hermanas de los grupos de
oración de Medjugorje, estamos llamados a cumplir la petición que
el Santo Padre nos hizo en su última visita a Polonia: que
arrodillados pidamos a Dios por la gracia de que el Papa Juan Pablo
II pueda guiar a la Iglesia en su ingreso en el Tercer Milenio. Fátima
a principios de siglo y Medjugorje al término del Milenio,
manifiestan esa especial presencia maternal que acude en ayuda de la
Iglesia, del Santo Padre y de los pueblos de todo el mundo en
momentos de especial necesidad.
El Movimiento espiritual de Medjugorje, que vive en la Iglesia de
este fin de Milenio, está experimentando desde hace años una vida
espiritual que brota hacia el encuentro con el Corazón Inmaculado
de María. Como Santa Isabel, nosotros también hemos experimentado
en lo más profundo de nuestros corazones el gozo de la presencia de
María, un gozo que Ella infunde en los corazones humildes que
recurren a su intercesión maternal. Ella viene para revelarnos la
belleza de pertenecer a Cristo, pues El es el Camino, la Verdad y la
Vida!, y nos trae esta nueva vida a Medjugorje para curar las
heridas de muchos miembros de la Iglesia, una Iglesia tan necesitada
de ser renovada por el Espíritu Santo. Sin el encuentro con la
Madre de Jesús no hay vida sobrenatural, y esta vida está siempre
bajo amenaza - siempre hay un Herodes intentando suprimirla.
Todos nosotros, los peregrinos de Medjugorje, tenemos por tanto la
gran responsabilidad de hacer fructificar el don de la oración que
la Reina de la Paz ha venido a traer a Medjugorje. La oración con
el corazón y la penitencia nos hacen caminar en la Verdad del
Evangelio y son las armas de que disponemos para combatir a Satanás
y a sus secuaces. Los mensajes de Medjugorje, sin imposición
alguna, han suscitado un movimiento de oración que espontáneamente
se ha difundido en todo el mundo para ayudar a los hombres de buena
voluntad a caminar en la Verdad. Desgraciadamente, en la Iglesia
actual está muy difundido el frenesí de la actividad. Medjugorje
nos recuerda que es en el Cenáculo donde la Iglesia es más activa
que nunca, porque es allí donde los Apóstoles son "asiduos y
concordes en la oración con María, la Madre de Jesús"
(Hechos 1:14).
No debemos permitir que este espíritu de comunión y de oración
que anima desde hace años el movimiento de Medjugorje sea sofocado
por polémicas, desacuerdos, divisiones y condenas gratuitas. Es
preciso vivir los mensajes, y su llamada urgente continúa siendo la
misma de siempre: "orad, orad, orad". El movimiento
espiritual de Medjugorje nació para permanecer fiel a esta llamada
de la Reina de la Paz. Este mensaje nos ha conducido a adorar a Jesús,
realmente presente en la Santísima Eucaristía, a recibir de El la
Luz del Espíritu Santo, a comprender y a amar la Palabra de Dios y,
en definitiva, a adquirir la fuerza y el valor necesarios para vivir
la Verdad del Evangelio, para perdonar y hallar la paz.
Es sólo nuestra conversión lo que decidirá el futuro de la
humanidad. Reuniones, conferencias o palabras no cambiarán el
mundo. La Reina de la Paz nos ha indicado el camino para convertir
nuestros corazones: es el camino que conduce al Cenáculo donde, por
medio de la oración en comunión con María, Esposa del Espíritu
Santo, reconocemos nuestros pecados, hacemos penitencia y nos
convertimos. He aquí por qué Medjugorje no nos pide grandes
programas sino cosas sencillas que encontramos en sus mensajes.
Estas cosas son como cinco piedrecitas: la Eucaristía, la Palabra
de Dios, la Confesión mensual, el Santo Rosario y el ayuno, con las
cuales, como a David, se nos promete la victoria sobre Goliat.
No debemos sorprendernos si Satanás intenta destruir los frutos
sobrenaturales que han madurado en el interior del movimiento
espiritual de Medjugorje. Para defendernos debemos amar, servir e
imitar auténticamente a nuestra Reina y Madre de la Paz, viviendo
sus mensajes que nos invitan a la conversión mediante la oración,
el ayuno y el abandono a Dios para obtener la paz. No deben
preocuparnos las mentiras difundidas con respecto a Medjugorje;
debemos responder tan sólo con la verdad de nuestra vida cristiana.
Nuestra devoción mariana debe ser una imitación cada vez más auténtica
de María. Así Ella podrá habitar en nosotros. Si deseamos conocer
al Hijo de Dios, acudamos a su Madre! Juan Pablo II nos da el
ejemplo: él acude a María para conocer a Jesús. Le dice: "Totus
Tuus".
El movimiento de Medjugorje es un caminar hacia María y junto a
Ella descubrir a su Hijo. Este camino espiritual, considerado por
muchos como una gran bendición para la Iglesisia, no crea confusión;
la confusión es obra del Maligno. La Reina de la Paz no nos
desorienta en sus mensajes sino que nos conduce a la verdad evangélica,
y Medjugorje mismo ha llegado a ser para innumerables peregrinos un
lugar de reconciliación con la Iglesia y no de separación. El
movimiento vive en la Iglesia y por eso ama la Iglesia local donde
se halla presente con sus grupos de oración. Cuántos pastores -
como el difunto cardenal Siri de Génova - han dado gracias a Dios
por la presencia renovadora de los grupos de Medjugorje en sus diócesis
y en sus parroquias!
Bien sabemos que existen voces contrarias a Medjugorje, pero no es
la primera vez que existen desacuerdos, incluso entre los mismos
obispos, en torno a un hecho sobrenatural. Ante todo, deseamos
acogernos al discernimiento del Supremo Pastor, Juan Pablo II, que
jamás ha mostrado tener dudas acerca del origen sobrenatural de los
acontecimientos de Medjugorje.
"El mundo está perdiendo su sentido sobrenatural y la gente lo
está redescubriendo en Medjugorje a través de la oración, el
ayuno y los sacramentos", dijo el Santo Padre hace algunos años
después del encuentro con una comisión de médicos de la asociación
A.R.P.A. que, junto con el obispo Hnilica, habían informado al Papa
acerca de los resultados científicos obtenidos tras haber examinado
los éxtasis de los seis videntes. Ellos concluyeron que estos fenómenos
eran inexplicables desde el punto de vista natural. Era la primera
vez que se usaban instrumentos científicos para investigar el éxtasis
simultáneo de los seis videntes durante las apariciones en
Medjugorje.
Queridos
amigos, unamos nuestros corazones al Corazón Inmaculado de María.
Tantos de nosotros nos damos cuenta claramente de que éstos son sus
tiempos, los tiempos anunciados en Fátima y confirmados por el
mensaje de Medjugorje! Son los tiempos del "Totus Tuus"
universal que por medio del pontificado de Juan Pablo II se está
difundiendo en toda la Iglesia, a pesar de hallar tantos obstáculos
a su paso.
Nos gustaría concluir con las palabras de nuestro amado Santo Padre
que, en el Angelus del 7 de marzo de 1993, refiriéndose a la guerra
en Bosnia-Herzegovina, dijo: "Es necesario volver a Dios,
reconocer y respetar su Ley! Pidamos a la Virgen Santa esta
conciencia renovada. Su presencia admonitoria y maternal se ha hecho
oír tantas veces, también en nuestro siglo; parece como si Ella
quisiera advertirnos acerca de los peligros que amenazan a la
humanidad. Contra las fuerzas del mal, María nos pide que
respondamos con las armas pacíficas de la oración, del ayuno y de
la caridad: nos muestra a Cristo, nos lleva a Cristo. No defraudemos
las expectativas de su corazón de Madre".
No son acaso estas palabras del Santo Padre una síntesis
maravillosa de los mensajes de la Reina de la Paz que desde
Medjugorje se han difundido en el mundo entero?
La Reina de la Paz nos quiere unidos en la oración a la espera de
una Nueva Pentecostés que renueve la faz de la tierra. De esta
manera el Papa y la Madre de Dios nos quieren preparar para el Gran
Jubileo. Caminando con Ella salgamos al encuentro del Señor.
Unidos por el mismo amor hacia nuestra Madre y Reina de la Paz,
Msgr.
Frane Franic, Msgr. Paolo Maria Hnilica, SJ, Fra Tomislav Pervan,
OFM, Fra Ivan Landeka, OFM, Fra Jozo Zovko, OFM, Fra Slavko Barbaric,
OFM, Fra Leonard Orec, OFM
Medjugorje,
25 de junio de 1997
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Alabado
sea Jesucristo!
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