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Testimonios y Comentarios sobre la película La Pasión |
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Mis
impresiones sobre La Pasión de Gibson
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Guía
y Comentario sobre La Pasión buena guía para, como dice el título, ver el film con fruto.
Luego
siguen las impresiones de una hermana en Cristo quién me las hizo
llegar apenas vista la película. Le pedí permiso para
reproducirlas porque, por la espontaneidad y el fruto que ha producido
en ella el film, me pareció importante compartir su testimonio.
10
conceptos para ver con fruto Conoce los 10 puntos indispensables para entender en su justa dimensión el mensaje de “La pasión de Cristo”. Pbro. Pablo Arce Gargollo
Un
equipo de "encuentra.com" ha tenido la oportunidad de
ver con detenimiento una premiere de la película “The Pasión of
the Christ”, de Mel Gibson y anota, de manera breve, algunos
conceptos teológicos que pueden ser de utilidad al momento de ver la
cinta.
1. La profecía Al inicio de la película se presenta un texto de Isaías 53. Es parte del conocido Cántico del siervo de Yaveh que se encuentra en el libro de Isaías. Se recomienda tomar antes o después la Biblia y leer con detenimiento los siguientes capítulos y versículos: 42, 1-13; 49, 1-9; 50, 4-11; 52, 13 y 53, 12. Es una profecía de todo lo que sucedió en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Hay que señalar que se hace referencia al Justo, al que no tiene pecado, que derrama su Sangre por todos nosotros. 2. ¿Violenta? Sin tener en cuenta lo anterior, alguien podrá pensar que aparece mucha sangre. La verdad de las cosas es que aparece mucha menos de lo que en realidad sucedió. Algún médico nos ha hecho notar que en la película no aparece la carne desgarrada, y los huesos expuestos, efectos de algunos de los flagelos. Además, no hay que quedarse solamente en el dolor físico. Hay que considerar también el tremendo dolor del alma de Jesucristo, sabedor del desprecio de su sacrificio de muchos hombres en ese momento y después. Es, sin duda, un dolor más doloroso y profundo que todas las heridas del cuerpo. 3.
El dolor y el pecado El aspecto doliente de Cristo en la película es un reflejo de lo horrible que es el pecado. Nuestros pecados personales, los míos, son la causa de la pasión de Nuestro Señor. Al ver la película uno no puede quedar ajeno a ese sufrimiento y ha de reconocer que también nosotros herimos a Cristo. No se puede seguir a Cristo si no se ama y se acepta la cruz. Vale la pena fijarse la manera en que Cristo abraza y besa la cruz. Así hemos de actuar nosotros. 4.
El papel del demonio A lo largo de la película aparece el demonio, intentando averiguar si Jesús de Nazareth es el Hijo de Dios y tentándolo para que no siga adelante en su acción redentora. El diablo existe y nos tienta. Aparece envuelto en una figura andrógina: cara de mujer y voz de hombre. Nos tienta con algo que aparece primeramente como bello, pero el fruto del pecado, representando en un momento como hijo suyo, tiene una cara espantosa. Es representado también a través de unos niños que logran desesperar a Judas. La manera más tremenda de tentar que tiene el demonio es quitando la esperanza. 5.
La Eucaristía La película bien podría llamarse también “La Santa Misa”. Toda la cinta hace referencia a la Eucaristía. Vale la pena ver la cinta teniendo en cuenta que la Santa Misa, cada Misa, es el mismo sacrificio de la Cruz. Hay escenas muy logradas que unen lo sucedido en la Última Cena con el sacrificio del Calvario. Será lógico que nuestra participación o celebración de la Santa Misa sea más atenta, digna y devota. 6.
La imagen de la Virgen La presencia de María Santísima es clave importante en la película. Aparece muy serena y con una mirada maternal. Sólo se puede entender la Pasión con los ojos de María. Luego, habrá que sacar consecuencias para la propia vida. Siguiendo a María hay que disponernos a morir con Cristo; perdonar a todos; guardar la paz del corazón y animarnos a acudir más confiadamente a su intercesión. 7.
Un personaje más Hay muchos personajes que aparecen junto a Cristo. Cada uno de ellos tiene un comportamiento. Quien vea la película tratando de identificarse con alguno, podrá descubrir su actitud frente a Nuestro Señor y quizá se sorprenda y decida cambiar su tenor de vida. Intentar actuar como Nicodemo es un buen propósito. 8.
Gente como uno
Habrá
que detenerse también en la manera de actuar de los apóstoles. Llama
la atención lo bien que está representado la actitud miedosa y
pasiva ante el prendimiento y la Pasión de Cristo. Actúan como si no
fueran discípulos y amigos de Jesús. Hemos de considerar que a pesar
de ser débiles y tener muchos defectos, son los elegidos por Cristo
como columnas de la Iglesia. Nos anima. Independientemente de las
miserias humanas, creemos no por los apóstoles, ni por los
sacerdotes, los obispos o el mismo Papa. Creemos por Jesucristo
Nuestro Señor. 9.
Fuente de gracia Algunos quedarán sorprendidos al ver el efecto que aparece en la cinta luego de la lanzada sobre el pecho de Nuestro Señor. Los expertos nos han asegurado que la retención de agua a lo largo de las horas de la pasión produce ese chorro que pudiera parecer exagerado. Tiene además, una significación precisa. Del corazón de Jesús mana, como fuente, la Gracia, la Iglesia, los Sacramentos. Medios que hemos de buscar para alcanzar la santidad. Una santidad que está en la vida ordinaria, en el trabajo bien hecho. Puede observarse la perfección del trabajo de Jesús en alguna escena y la alegría y el buen humor que se siguen de hacer las cosas como deben ser. 10.
Amar la Cruz Quien logre ver la película intentando “meterse” como un personaje más, haciendo su oración personal y dejando que el corazón reaccione, logrará mucho fruto: seguramente concretará un cambio en sus actitudes; se decidirá a amar a la cruz de cada día con una sonrisa; tendrá verdadero horror al pecado, incluso el venial; buscará la protección maternal de María Santísima contra las insidias del demonio y saldrá del cine lleno de alegría pues Cristo Nuestro Señor ha resucitado y vive entre nosotros esperando que cada uno sea un testigo coherente de su Vida y Mensaje.
LA
PASIÓN DE CRISTO (testimonio)
No
se trata de una de las mejores películas. Yo diría que es LA
MEJOR DE TODAS y tampoco es casualidad que sea la mejor ya
que no he escuchado nunca a ningún actor decir, por ejemplo, que
comulgaba todos los días antes de iniciar las grabaciones. Si todos
comulgáramos antes de iniciar nuestras actividades diarias también
nosotros haríamos “la mejor película” de nuestras vidas en
nuestros trabajos, en nuestras casas...
Me
sentí identificada con más de un personaje. Es increíble verse
reflejada en los apóstoles que vivieron 2000 años atrás e hicieron
las mismas cosas que hago yo también hoy y que detesto en mí... Me
impresiona ver cómo se repite la historia. No aguantaron orar ni
siquiera una hora y pensé en las veces que por sueño no rezo el
rosario o por descuido interrumpo una novena.
Pensé
en Pedro y en su seguridad de no traicionar a Jesús. Me ví muy
parecida a él y hasta creo que hubiese actuado como él. Le hubiese
asegurado que no lo defraudaría y que iría con él adonde Él fuera
y luego creo que también lo hubiese negado 3 veces por temor a morir
crucificada... Pude ver y sentir en Pedro mi propia fragilidad, mi
debilidad. En cuántas cosas me siento tan segura y en realidad soy
como una pluma que una brisa un poco fuerte lleva a otro lugar. Sin
embargo esto no me provocó desazón sino decisión de estar con ÉL
todo el tiempo que pueda, seguir comulgando todos los días y la
decisión más firme aún de adorarlo sin interrupción. Hoy más que
nunca es necesario adorar a Nuestro Señor para reparar todas nuestras
faltas de caridad empezando por las mías.
Cuando
le preguntaron a Jesús qué haría Él con la mujer adúltera tampoco
me sentí fuera de la escena porque pensé en todas las veces que
juzgo sin tener suficiente información y aún teniéndola, quién soy
yo para juzgar, pensaba...
Qué
rápido iba mi mente a medida que transcurría la película!!! Creo
que hasta tuve un cierto cansancio mental y agotamiento emocional
porque yo estaba en todos los personajes, todos tenían algo mío. Será
por eso que la mayoría de la gente sale como extenuada porque aunque
no quieras no podés evitar vivir estas cosas... no sé. El examen de
conciencia se va haciendo solo, al verla. Es duro pensar y decir que también me vi identificada con la figura del demonio. Cuántas veces soy yo motivo de pecado para otros, cuántas veces con mis comentarios herí la estima, la reputación de otra persona, aproveché la ocasión para hablar mal y así subestimar a un hermano. Resulta difícil pensar que uno puede ser demonio pero es verdad porque cada vez que actúo en contra de la ley de amor de DIOS estoy contra ÉL y si el único que está contra DIOS es el demonio pues yo me asemejo por mis actitudes a él. Y por otro lado pensaba en los momentos en que el demonio se le apareció a JESÚS y cuándo y en qué circunstancias, con qué cosas se me aparece a mí, de qué manera... Como siempre él presentándose muy seductor, como salvador cuando en realidad él quiere llevarme al infierno. Pensaba también en el terreno que el demonio está ganando hoy por hoy porque ya casi nadie cree en él, entonces él se siente como pez en el agua. Hace y deshace como quiere porque nadie se protege de él. Cuántos hermanos míos ya no creen en él.
Sería
tonto protegerse de los fantasmas porque no existen, así hacen con el
demonio. Creen que no existe y él mismo se hace cargo de que la gente
no crea. Hay que admitirlo el demonio es muy astuto.
Cuando
veía a esos soldados pegar con tanto odio y Él soportándolo todo
sin quejarse, sin agredirlos... pensaba... así tengo que actuar yo. Así
tengo que amar yo. Así tengo que perdonar yo. E inmediatamente
pensaba en la Eucaristía. Sólo con la ayuda de ÉL, sólo con Su
alimento es posible lograrlo. Sólo alimentándome de su cuerpo y
sangre con fe es factible este amor incondicional.
Pensaba
también en las veces que me ofendo o me enojo por pavadas!!!
Pensé
en el cireneo, cuando lo obligan a cargar la cruz. En casi todas las
escenas me preguntaba qué hubiera hecho yo en su lugar? E inmediatamente traía esas imágenes a mi vida cotidiana. Me dí
cuenta que intento aceptar pero inconscientemente tiendo a elegir las
cruces, es decir, que no acepto TODO lo que me toca vivir. Y si estoy
cargando una cruz que considero pesada e injusta estoy esperando la
retribución por “mi sacrificio”.
La
figura de María, la madre de JESÚS Y MADRE NUESTRA es espectacular
!!! Cuánto dolor y resignación!!! CUÁNTA FE!!!
Yo
que soy madre pensé en mis hijos, pensé en las veces que me he
vuelto loca porque algo malo les había sucedido. Pensaba cómo
hubiese actuado yo... no sé. VER MATAR AL ÚNICO SANTO, AL INOCENTE...
no sé cómo hubiese reaccionado.
El
amor de María por su hijo y el amor de su hijo por ella está
grandiosamente representado, mostrado a través de sus miradas.
Tampoco hay miradas de odio hacia sus agresores... Qué amor, qué
dolor, qué paciencia, qué humildad!!! María nunca lo dejó solo y lo acompañó hasta el final. Así nos acompaña a nosotros, hasta el final!!! Las miradas de JESÚS quedarán grabadas en mi retina para siempre. Realmente ver la actuación de Jim Caviezel es como ver al propio Jesús y todo esto gracias a la comunión diaria ya que él comulgaba para asemejarse más a JESÚS y Jesús no iba a desaprovechar esta oportunidad, no? Es que comulgando nos asemejamos a Él, es de la única manera que podemos imitarlo...
Me
parece que esta película puede ser interpretada de miles de maneras porque es vista por miles de personas y
cada uno la “VE” , la interpreta de acuerdo a la vida que
ha llevado y lleva. No se puede hacer referencia a Mel Gibson o a
Hollywood. Esta película es de la gente y fue hecha por obra y gracia
de DIOS y sus instrumentos fueron ellos pero el logro ES DE DIOS.
Pensé
que iba a llorar más ya que soy de emocionarme con facilidad pero me
provocó más shock que lágrimas. Sí me emocioné cuando María se
acercó a Jesús en el momento en que ÉL cargaba la cruz y le dijo
que Él renovaba todas las cosas... es que Él renovó mi vida y
escuchar esas palabras pronunciadas hace más de 2000 años y sentir
que son tan actuales como antes te provoca una emoción muy profunda.
Pensé en su misericordia hacia mi persona, pensé en el amor que me
tiene. Me ama y me siento amada por Él.
Realmente
salí del cine con muchas ganas de AMAR a mis hermanos, de perdonar a
cuenta a todos, de no dejar que nada manche mi corazón. Siento en mi
corazón: “....., no pequés más”.
Lo
único que le faltó al cine fue montar una Iglesia en la otra sala
para que todos nos quedáramos acompañándolo a ÉL porque querés
salir corriendo a una Iglesia para pedir perdón, para adorarlo...
para acompañarlo, para estar con ÉL en silencio respetuoso. Sinceramente para mí la película no ha terminado... aún sigue en mi corazón y muchas cosas más están dando vueltas dentro de mí. |
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«La
Pasión» de Mel Gibson presentada a miembros de la Curia romana
Sobrecoge el
silencio de Jesús a lo largo de la Pasión, una nota que ya subrayan
los
evangelistas. Abre la boca sólo para perdonar, para entregarse a la
voluntad
del Padre, o para rezar: las únicas palabras de Jesús que no están
tomadas
de los Evangelios proceden de los salmos, una feliz ocurrencia del
director,
que muestra a Jesús en diálogo permanente con el Padre, orando con las
palabras de la Escritura. No estamos ni ante un héroe, ni ante un
revolucionario idealista, sino ante el Hijo obediente hasta la muerte y
muerte de cruz. |
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